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Ahora la inflación es una pócima curativa

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La inflación, el otro cáncer de la economía, ahora es una pócima curativa. Así al menos lo señalan dos destacados economistas de Estados Unidos, quienes ven que una buena dosis de esta improvisada medicina le vendría bien a la economía estadounidense. Gregory Mankiw, ex asesor de la Casa Blanca en tiempos de Bush, y Kenneth Rogoff, otrora economista jefe del Fondo Monetario Internacional, aseguran que un leve impulso inflacionario ayudaría a destrabar la economía de su parálisis y a reanudar un ritmo de crecimiento sólido y duradero.

La tesis que argumentan Rogoff y Mankiw pretende contrarrestrar la ola deflacionaria que sacude a los países en crisis, especialmente Estados Unidos, pues las expectativas de deflación postergan las decisiones de consumo al internalizarse el hecho de que mañana todo estará más barato, generando una caída sostenida de los precios y salarios haciendo aún más difícil pagar las deudas. La inacción que provoca este fenómeno no es bueno para economías estancadas que requieren impulsar la demanda. De ahí el clamor por un retorno a la inflación: comprar hoy pues mañana estará más caro.

Rogoff señala que sería muy bienvenida una inflación del 6 al 8% por al menos un par de años, para reducir la deuda y acelerar el proceso de desapalancamiento en que se encuentra actualmente la economía. La estrategia es, por cierto, riesgosa, y es casi un arma de doble filo, no por el lado de despertar al monstruo inflacionario, sino por la inevitable devaluación del dólar.

Gregory Mankiw va aún más allá y habida cuenta de que la Fed no puede seguir recortando las tasas de interés (están en el mínimo), señala que ésta debe comprometerse a una significativa inflación para que la tasa de interés sea menor que cero y la gente se anime a pedir prestado y comprar ahora.

Como vemos, la situación es bastante inédita y en lo que Mankiw se diferencia de Rogoff es que no se anima a dar una cifra para la inflación que debiera esperar la Fed, sólo indica que aquí deberían utiizarse los sofisticados modelos computacionales para determinar la inflación que permita un despegue. Este compromiso inflacionario de la Fed es comparado por Mankiw al abandono del patrón oro en 1933, que liberó a los encargados de formular políticas para luchar contra la depresión.

En otras palabras, Mankiw sostiene que la inflación es un mal mucho menor que el desempleo, dado que este seguirá aumentando, y que no puede sacrificarse el empleo por la estabilidad de los precios o del dólar. La Casa Blanca ya anunció que el déficit presupuestario de este año será 1,84 trillones de dólares (12,9% del PIB) y las actuales circunstancias hacen muy difícil reducir este déficit por la vía de un aumento de impuestos. Sin embargo, un incremento de la inflación puede ayudar a reducir ese déficit. La gran paradoja, es que el modelo económico vigente se estableció para derrotar a la inflación. Que la inflación sea ahora la única medicina para salir de la crisis, hace aún más válida la pregunta ¿Quién ganó con el control de la inflación?

Más información | Bloomberg, The New York Times
Imagen | funadium

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