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Angela Merkel fustiga a los bancos centrales

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“Las poco convencionales políticas monetarias llevadas a cabo por los principales bancos centrales del mundo pueden desatar la próxima crisis”, señaló ayer la canciller alemana Angela Merkel, en un sorpresivo ataque a las medidas que ha implementado la Fed y el Tesoro de Estados Unidos con el propósito de revertir la grave crisis mundial.

En Berlin, y en un discurso improvisado y sin precedentes, Angela Merkel fustigó las políticas “no convencionales” que están aplicando los bancos centrales y pidió poner fin a las “escandalosas ampliaciones monetarias que nos traerán a la crisis de vuelta en diez años más”.

La Canciller alemana sugirió que los bancos centrales pueden terminar haciendo más daño que bien y que está muy escéptica sobre “los alcances de las acciones de la Reserva Federal y de la forma en que ha actuado el Banco de Inglaterra y el Banco Central Europeo”.

Esta es la primera vez que un líder alemán reprende públicamente al Bundesbank, o a su sucesor, el Banco Central Europeo, dado que la libertad de las decisiones económicas y su independencia de las decisiones políticas ha sido una de las piedras angulares del desarrollo europeo durante las últimas décadas.

Las palabras de Angela Merkel dan cuenta clara de las ideas e influencias de sus asesores quienes ya olvidaron que los principales bancos alemanes tenían sus poderosos tentáculos en las inversiones subprime, y de ahí la total crisis de la banca alemana. Tampoco parecen comprender el largo vía crucis de la automotora Opel para sobrevivir, o la dolorosa fragmentación de General Motors, empresa a la cual los capitales privados se negaron a concurrir y debió, una vez más, socorrer el Estado.

La llamada “flexibilización cuantitativa” que se ha presentado como la última alternativa para frenar el colapso total del sistema, a nadie le gusta, pero no había alternativa. La fragilidad de la memoria parece haber olvidado las quiebras de Lehman Brothers y Bearns Stearn, así como las de Fannie Mae o Freddie Mac, que fueron socorridas a tiempo para evitar un cese de pagos que habría paralizado a toda la economía.

Más informacón | Bloomberg, The Independent
Imagen | WEF

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