Compartir
Publicidad
Publicidad

El pacto de competitividad europeo se erige como el empujón necesario para el cambio estructural

El pacto de competitividad europeo se erige como el empujón necesario para el cambio estructural
Guardar
6 Comentarios
Publicidad

 

El pasado viernes los máximos representantes de Alemania y Francia, Angela Merkel y Nicolas Sarkozy respectivamente, anunciaron la 'receta' para la salida del letargo económico que tiene sumida a la Unión Europea (UE). Los pilares fundamentales sobre la que esta se sustentaría son:

  • Limitar por ley el endeudamiento de los Estados

  • Ajustar la edad de jubilación en función de la evolución de la pirámide poblacional

  • Romper el ancla de los salarios a la evolución de los precios

  • Fijar un tipo de gravamen mínimo para la figura tributaria del impuesto de sociedades

Los dos principales países en desacuerdo con estas propuestas han sido Austria y sobre todo Irlanda, el primero por las discrepancias en cuanto a desvincular la evolución de los salarios a la inflación, y el segundo porque este paquete de medidas supondrá el fin de una etapa en la que muchas empresas decidieron localizar sus domicilios fiscales en el país isleño, por ofrecer el menor gravamen en la tributación de sociedades.

Si analizamos estas medidas desde el punto de vista económico, con independencia de los problemas de implementación que tendrán en cada país, me parecen bastante razonables, principalmente por dos motivos:

  1. Consumarán un notable incremento de la flexibilidad y la movilidad empresarial, al influir mucho menos las diferencias impositivas en las decisiones de localización empresarial
  2. Aumento de la competitividad del mercado laboral al incentivar la continua mejora y eficiencia de los profesionales, que tendrán que volverse más activos, muy a pesar de que en algunos sectores es complejo medir la productividad, además de la heterogeneiedad que muestran los distintos sectores en cuanto a su cuantificación y evolución

Estas medidas instan a un cambio de paradigma económico y en las relaciones laborales, en las que se abandonará de manera definitiva el vincular sin distinción la evolución de los precios a los salarios, para pasar a incrementar las retribuciones que dicte el mercado y congelar las menos dinámicas. En cualquier caso habrá que confiar en que esta sea medida en términos objetivos, porque de lo contrario la medida que analizamos tendrá efectos aún más perniciosos sobre el mercado de trabajo.

Vía | Reuters En El Blog Salmón | Alemania matiza el concepto de solidaridad financiera Imagen | bradmontgomery

Temas
Publicidad
Comentarios cerrados
Publicidad
Publicidad
Inicio
Inicio

Ver más artículos