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La guerra financiera contra Rusia podría tener un invitado no deseado

La guerra financiera contra Rusia podría tener un invitado no deseado
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La Unión Europea y el Banco Mundial han desplegado toda su artillería financiera contra Rusia. La UE quiere aplicar sanciones por un valor de 10.000 millones de euros al año por la crisis de Ucrania, y el Banco Mundial ha procedido a bloquear todos los préstamos financieros a Rusia. Las sanciones económicas contra Rusia toman forma más allá de la geopolítica. Además, que el Banco Mundial bloquee un préstamo a Rusia confirma a quien obedece esta institución surgida en los acuerdos de Bretton Woods tras el fin de la segunda guerra mundial y que tiene su sede en Washington.

Las sanciones contra Rusia no se detienen aquí. De acuerdo con información de Bruselas, se aplicará a Rusia la prohibición de exportaciones a diversas industrias. Es decir, Rusia no podrá ofrecer sus productos en Europa, negándose a los europeos la posibilidad de acceder a los productos rusos. La santa inquisición de la UE no considerará, sin embargo, el gas. Rusia podrá seguir ofreciendo los fluidos de su gas a todos los países europeos. Francia ha comenzado a verse en problemas con la venta de dos buques porta-helicópteros Mistral por valor de 2 mil millones de euros. Si el bloqueo impide a Francia avanzar en la construcción de estos buques de guerra, se paralizará una empresa que ayudó a crear mil puestos de trabajo en Francia, como indica Le Monde.

Todas estas sanciones, con gas o sin gas, constituyen un duro golpe para la economía rusa. Sin embargo, y como señalamos en La guerra económica con Rusia podría tener un alto costo para Europa y Estados Unidos, es también un duro golpe para la economía europea dado que las medidas de boicot pueden volcarse como un boomerang contra Europa. Hasta ahora, las llamadas Fase I y Fase II de las sanciones contra Rusia no ha tenido un efecto significativo en la economía europea. Pero esto puede cambiar cuando se pase a la Fase siguiente. Rusia queda libre de cerrar las compuertas del gas para Europa y abrir paso a la creciente demanda energética de Asia, encabezada por China. Este hecho podría poner en serias dificultades a los países europeos.

Europa y el polvorín de Ucrania

En todo esto tiene especial relevancia la crisis de Ucrania desatada a fines del año pasado. Entre los años 2000 y 2007 Ucrania creció a un ritmo cercano al 7 por ciento y su PIB casi se duplicó al pasar de 55 mil millones de dólares a 105 mil millones de dólares gracias a la explosión inmobiliaria europea. Pero desde el año 2008 Ucrania entró en una fuerte contracción económica y hoy su PIB es un 40 por ciento inferior al de 1990.

Rusia fue el único país que ayudó a Ucrania en los días álgidos de la crisis del presidente electo Víktor Yanukovitch, dejando sin argumentos a la Unión Europa. Sin embargo, la presión occidental para desestabilizar al país promovida por Alemania y Estados Unidos llevaron al golpe de estado de febrero de este año que abrió la nueva guerra fría entre Rusia y Estados Unidos. Por decisión de Alemania y Estados Unidos se instaló el gobierno títere del líder de la ultraderecha Arseni Yatseniuk, que renunció el pasado jueves 24 de julio, para exigir a Europa un mayor presupuesto militar en la guerra interna del país.

La dolorosa Fase 3

Las sanciones contra Rusia de esta Fase 3 buscan cerrar los mercados financieros y el comercio de productos estratégicos claves como los relacionados con la tecnología y especialmente en el sector de la energía. Si en la Fase 1 y Fase 2 se tocaba solo a un puñado de políticos elegidos y líderes empresariales, en esta Fase se busca escalar hasta tocar a la economía rusa en su conjunto. Occidente busca aislar a Rusia y boicotear sus avances de vanguardia en diversos campos como el desarrollo de los campos petroleros en el mar del Ártico, así como congelar las cuentas de personas rusas en Europa y bloquear todo tipo de transacciones financieras. Se pretende aislar a Rusia económicamente para que no fluya dinero y el comercio de mercancías llegue a su fin rápidamente.

Bruselas tiene la opción de bloquear las transacciones electrónicas en más de 200 países y este mecanismo lo ha aplicado con Irán desde 2012, contribuyendo al debilitamiento de la economía iraní desde entonces. Bruselas puede aplicar esta medida contra Rusia, sin embargo dentro de los mismos comunicados ha señalado que excluyen las exportaciones rusas de gas y petróleo. El año 2012 Rusia exportó más de 358 mil millones de euros en petróleo a Europa, lo que representa el 80 por ciento del presupuesto anual del Estado Ruso. ¿Tienen sentido las sanciones si Rusia sigue vendiendo energía a Europa? Tampoco el Reino Unido está muy convencido de las sanciones dado que La City es altamente dependiente del dinero ruso.

Estas y otras medidas se pueden volcar como un boomerang contra Europa confirmando que el mundo actual no está en las manos más lúcidas. Está en las manos de personajes que retuercen los hechos y que los manejan a su propia conveniencia política, sin importarle en nada la especie humana. Las sanciones contra Rusia, que pretenden dejarla en el inmovilismo total, pueden terminar pulverizando a Europa.

En El Blog Salmón | La guerra económica con Rusia podría tener un alto costo para Europa y Estados Unidos, Estados Unidos aprovecha derribo del MH17 para arrebatar a Rusia el mercado energético de Europa, Ucrania y el polvorín que desbordó las miserias de la Troika

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