El refuerzo militar impulsado por varios países europeos tras el deterioro del contexto geopolítico está teniendo un efecto directo en el mercado laboral industrial.
La expansión de programas de defensa, la modernización tecnológica de las fuerzas armadas y el desarrollo de nuevos sistemas militares están elevando -como es lógico- de forma significativa la necesidad de personal cualificado en sectores técnicos.
En España, el crecimiento de la industria vinculada a defensa, aeroespacial y seguridad ha puesto de manifiesto un problema estructural: la escasez de trabajadores con formación técnica especializada.
La Fundación del Metal para la Formación estima que el déficit de mano de obra en el ámbito industrial podría alcanzar los 350.000 profesionales en los próximos años.
Este déficit afecta a múltiples áreas productivas, desde la fabricación de componentes metálicos hasta la integración de sistemas electrónicos avanzados.
El problema se agrava porque muchas de estas competencias requieren formación práctica y experiencia técnica que no se adquiere en titulaciones universitarias convencionales.
El peso creciente de la formación profesional en la industria de defensa
Los perfiles procedentes de la formación profesional se han convertido en una pieza fundamental para el desarrollo del sector. Según datos de la Fundación del Metal para la Formación, alrededor del 30% de las plantillas de las principales empresas de defensa en España procede de titulaciones de FP.
En determinadas compañías industriales, la proporción incluso supera el 50% del personal técnico. Estos trabajadores desempeñan funciones clave en la cadena de producción, desde el montaje de sistemas complejos hasta el mantenimiento de equipos electrónicos y mecánicos.
La industria militar española, que en 2024 empleaba a cerca de 300.000 personas entre puestos directos, indirectos e inducidos según datos de la patronal Tedae, genera además un impacto económico superior a los 16.000 millones de euros.
El crecimiento previsto del sector está incrementando la demanda de profesionales especializados capaces de participar en la fabricación y desarrollo de sistemas tecnológicos avanzados.
Técnicos en electrotecnia y automatización, perfiles críticos
Entre los perfiles más demandados destacan los técnicos superiores en sistemas electrotécnicos y automatizados. Estos profesionales participan en la instalación, programación y mantenimiento de sistemas eléctricos y de control que se integran en plataformas militares terrestres, navales o industriales.
Su trabajo resulta esencial en la puesta en marcha de sistemas electrónicos complejos, desde redes eléctricas internas de vehículos militares hasta sistemas de control automatizados utilizados en instalaciones industriales vinculadas a defensa.
También se ha incrementado notablemente la demanda de técnicos especialistas en mecanizado. Estos trabajadores se encargan de fabricar con gran precisión piezas metálicas destinadas a sistemas de defensa, drones, vehículos blindados o componentes de armamento avanzado.
El mecanizado industrial requiere conocimientos técnicos muy específicos, ya que las tolerancias de fabricación suelen ser extremadamente reducidas y cualquier desviación puede afectar al funcionamiento de sistemas de alta precisión.
La industria aeroespacial también sufre escasez de profesionales
El problema de falta de personal cualificado se extiende a otros segmentos del sector de defensa, especialmente en la industria aeroespacial. Empresas del ámbito aeronáutico y tecnológico han alertado de dificultades para cubrir determinados puestos técnicos.
La competencia entre compañías por captar talento especializado se ha intensificado en los últimos años. Algunas empresas incluso han comenzado a desarrollar estrategias poco habituales para cubrir vacantes, incluyendo la contratación de profesionales jubilados o el refuerzo de programas de formación interna.
El objetivo de estas iniciativas es evitar interrupciones en las cadenas de producción y garantizar la continuidad de proyectos industriales vinculados al desarrollo de nuevas capacidades militares.
Astilleros, electrónica y ciberseguridad también necesitan técnicos
El déficit de profesionales técnicos también afecta al sector naval y a otras áreas industriales vinculadas a defensa. Astilleros y empresas tecnológicas están detectando dificultades para encontrar candidatos con experiencia en determinadas especialidades.
Entre los perfiles más difíciles de cubrir se encuentran especialistas en sistemas digitales, técnicos en ciberseguridad industrial, electricistas, tuberos, armadores y otros oficios industriales relacionados con la construcción naval o el mantenimiento de plataformas militares.
Muchas de estas profesiones requieren formación práctica específica que tradicionalmente se obtiene a través de ciclos de formación profesional o programas técnicos especializados.
La industria reacciona con programas de formación propios
Ante la falta de trabajadores cualificados, numerosas compañías han comenzado a reforzar sus acuerdos con universidades, centros de formación profesional y escuelas técnicas. El objetivo es impulsar programas educativos adaptados a las necesidades reales de la industria.
Además, muchas empresas están desarrollando programas internos de formación para preparar a nuevos empleados y actualizar las competencias de sus plantillas actuales.
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