Las cuentas bancarias hace tiempo que han dejado de ser un mero instrumento para mantener nuestro dinero a buen recaudo. Gracias a la digitalización del sector financiero, las entidades han ido incorporando diferentes herramientas y servicios que las convierten, además, en aplicaciones de planificación económica, mejora del ahorro e incluso inversión. Un avance que ha sido especialmente significativo en el ámbito profesional, donde las cuentas de empresas ofrecen decenas de soluciones para mejorar la gestión de pymes y grandes empresas.
Tal es así que, si las analizamos en detalle, ya tienen más de software que de cuenta bancaria al uso: incluyen herramientas para contabilidad simplificada, gestión de equipos, autorizaciones de gasto, digitalización de facturas, emisión de tarjetas, notificaciones en tiempo real, cambio de divisa integrado en la app y un largo etcétera. Y esto es una buenísima noticia sobre todo para las pymes, porque les permite acceder a soluciones gratuitas o muy económicas que antes no se podían permitir.
Cuentas de empresas con funciones destacadas
Contabilidad simplificada, lo mejor para las pymes
El principal beneficio de la digitalización de las cuentas para empresas para las pymes son sus diversas herramientas de contabilidad simplificada, que ahorran a los pequeños negocios muchísimas horas de calculadora y papeleo.
Lo más destacado en este sentido es la posibilidad de conectar estas cuentas de empresas a softwares de contabilidad como sevDesk, DATEV Xero o QuickBooks. De esta forma, el banco manda los datos de las transacciones realizadas, las categorías de gasto, las facturas adjuntadas y los impuestos soportados para automatizar buena parte del proceso y que el cliente pueda obtener su información financiera procesada y unificada en mucho menos tiempo.
Para que lo anterior sea posible y realmente eficiente, las mejores cuentas de empresas del momento integran la función de adjuntar a cada gasto un documento o fotografía del recibo o factura correspondiente. Esto proporciona a los softwares de contabilidad integrados los justificantes necesarios para el libro de cuentas de la empresa y los impuestos de forma automática.
Otra función muy útil de las cuentas para empresas actuales, y relacionada con las facturas, es la posibilidad de que el propio banco envíe a los clientes pendientes de pago el documento o un enlace para que abonen directamente la cantidad que deben mediante una pasarela de pago segura, como si hiciesen una compra cualquiera por internet.
Las cuentas para empresas también permiten a sus titulares gestionar los presupuestos de sus diversos empleados o equipos con la asignación de funciones y autorizaciones dentro de la plataforma y la emisión de tarjetas de débito, físicas o virtuales, para los pagos que tengan que realizar. Estos plásticos pueden tener saldos precargados en subcuentas separadas, límites de gasto o restricciones para que el titular apruebe determinados movimientos, con lo que el emprendedor tiene un enorme control de todo lo que sucede con el dinero de su negocio.
Asimismo, otra función interesante para el control de gastos es la posibilidad de crear tarjetas de débito de un solo uso, que se pueden utilizar para pagar suscripciones puntuales, evitando así que se siga cargando su coste cuando no se siguen usando por un descuido. Esto también es útil para reforzar la seguridad de determinadas compras si no se tiene plena confianza en el proveedor.
Por último, para aquellas pymes que tengan clientes internacionales, las cuentas para empresas actuales también permiten el cambio de divisa en la propia banca digital o aplicación móvil por parte del propio titular, en pocos pasos y al tipo de cambio más competitivo del mercado. Además, algunas permiten hacer el cambio de moneda en cualquier momento del día, cualquier día del año.
Más seguridad para las cuentas de empresa
La digitalización de las cuentas para empresas no sólo ha supuesto una mejora de la eficiencia contable para las pymes, también ha contribuido a implementar la seguridad de estos productos bancarios para evitar accesos no autorizados, estafas, suplantaciones o robos.
En primer lugar, estas cuentas para empresas suelen operar con estándares de seguridad del sector de pagos, como el PCI DSS (a menudo con auditorías de nivel 1 en proveedores grandes) y mecanismos de autenticación para compras online como 3D Secure (3DS 2.0). En segundo, el acceso por roles, con funciones limitadas, restringe la capacidad de actuación de los delincuentes si, por ejemplo, consiguen las credenciales de un empleado.
Las tarjetas bancarias de estas cuentas para empresas también integran dos funciones que son muy útiles para reforzar la seguridad. Por una parte, el límite de gasto que se puede asignar a los plásticos de los empleados garantiza que, en caso de robo, el delincuente sólo podrá acceder a una parte pequeña de los fondos del negocio.
Por otra, desde la banca digital o aplicación móvil es posible congelar o cancelar cualquier tarjeta si se tiene la más mínima duda de que ha sido robada o se ha perdido. Si se congela, una vez se despejen las dudas o aparezca en el bolsillo menos esperado, se puede descongelar y volver a utilizarse sin problemas. En el caso de que se cancele, como el cliente puede emitir varias tarjetas de forma gratuita al instante, y usarlas de inmediato en formato digital, no se quedará sin un método de pago con el que afrontar las compras necesarias para el negocio.
Por último, las cuentas para empresas permiten configurar una amplia gama de notificaciones para avisar al titular en tiempo real en su móvil de cualquier movimiento, como pagos, cargos, cobros, recepción de facturas, informes financieros, etc.
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