Manuel tiene 54 años, es economista y gana 3.534 euros netos al mes en doce pagas. La renta del piso de alquiler asequible que solicitó al Ayuntamiento de Madrid es de 1.037 euros, esto es, un 29,34% de su sueldo. La inmobiliaria que gestiona la promoción rechazó su solicitud por "falta de viabilidad económica", sin adjuntar método de cálculo, ratio de esfuerzo ni criterio de exclusión que permitiera entender la negativa.
El caso, según la información publicada por Infobae, se enmarca en el programa de vivienda con el que el Gobierno de José Luis Martínez-Almeida sacó a concurso 25 parcelas municipales (150.000 metros cuadrados repartidos en once distritos) para que promotoras privadas levanten y exploten viviendas de alquiler asequible durante 45 años, tras los cuales el suelo y los inmuebles revierten al parque público. La promoción que interesaba a Manuel, en Ciudad Lineal, la comercializa Alkira Living, que no figura ni entre las adjudicatarias del concurso ni en la unión temporal de Avintia y Pecsa que promovió la obra.
Manuel presentó en mayo la documentación completa (nóminas, declaración de la renta, vida laboral, contrato, empadronamiento) y sostiene que la inmobiliaria se la reclamó tres veces sin explicar por qué. El 11 de junio recibió la negativa. "Les he escrito pidiendo explicaciones sobre cómo elaboran sus motivaciones de denegación. Nunca he obtenido respuesta", señala el afectado, que ha presentado una denuncia ante la Oficina Municipal contra el Fraude y la Corrupción para que aclare si "una entidad privada puede denegar solicitudes de viviendas de renta limitada promovidas sobre suelo municipal mediante fórmulas genéricas, sin cálculo, sin baremo, sin posibilidad real de subsanación y sin control público efectivo".
El concejal socialista Pedro Barrero sostiene que el Ayuntamiento "deja todo en manos privadas, la construcción, la promoción y la gestión", y que las promotoras "contratan a terceros para seleccionar a los inquilinos sin ningún tipo de criterio". Desde el Área de Urbanismo, el Consistorio responde que las obligaciones del pliego recaen sobre el adjudicatario y que su supervisión se ejerce mediante una auditoría externa anual, durante quince años, sobre los contratos ya firmados y no sobre las solicitudes que quedan por el camino.
La grieta del 25%
La primera pieza que no encaja está en el propio umbral. La nota con la que el Ayuntamiento lanzó el concurso fijó que la renta no debía superar "el 25% de los ingresos mensuales del núcleo familiar", calculado sobre la renta media por hogar que el INE publica para cada barrio, y no el 30% que manejan tanto la comercializadora como el concejal. El esfuerzo de Manuel, ese 29,34% sobre su sueldo individual, queda por debajo del 30% pero por encima del 25% que fijó el pliego, sin que ni la empresa ni el Consistorio hayan detallado sobre qué base se calcula la "viabilidad". El propio delegado de Urbanismo, Borja Carabante, ratificó ese listón al entregar el primer piso del programa, cuando definió el alquiler asequible como el que supone "menos del 25%" de la renta mensual del inquilino.
El tope de acceso sí está publicado: 7,35 veces el IPREM, esto es, 52.920 euros anuales en doce pagas. Los 42.408 euros que Manuel ingresa al año se sitúan holgadamente por debajo de ese techo. Conviene recordar que el IPREM (el Indicador Público de Renta de Efectos Múltiples, la vara con la que la Administración mide quién puede acogerse a una ayuda) no se mueve de los 600 euros mensuales desde 2022, a falta de unos nuevos Presupuestos Generales del Estado que lo actualicen, mientras el alquiler encadena récords.
Asequible respecto a un mercado en máximos
El alquiler en la ciudad de Madrid alcanzó los 23,7 euros por metro cuadrado en junio de 2026, un 7,6% más que un año antes y el precio más alto de España, según el último informe de idealista. "Asequible", en este programa, significa una renta un 25% por debajo de ese mercado, lo que en la práctica deja precios como los 1.037 euros del piso de Ciudad Lineal. Desde aquí ya habíamos calculado que un inquilino en Madrid destina ya más del 45% de su salario neto al alquiler, quince puntos por encima de lo que pagan en París o Londres.
Suelo público, gestión privada
El modelo que sostiene la operación es una cesión de suelo público a la iniciativa privada. Las 25 parcelas se adjudicaron a tres promotoras (Culmia, la unión de Pecsa y Avintia, y Vía Ágora) para construir 2.134 viviendas, con una inversión estimada en 250 millones de euros, según ha detallado elDiario.es. Durante 45 años, esas empresas fijan las rentas dentro de los límites del pliego, gestionan los edificios y, como muestra el caso de Manuel, subcontratan a comercializadoras la criba de los aspirantes. El acceso, además, no se resuelve por sorteo público, sino a través de un "proceso comercial" en portales privados.
La demanda desborda a la oferta disponible. La primera promoción entregada, 125 viviendas que Vía Ágora levantó en el distrito de Villaverde con rentas desde 663 euros, recibió más de 300 solicitudes por esa vía comercial, según el propio Ayuntamiento. De las viviendas asequibles que el Consistorio sorteó en 2024, una de cada cinco se quedó sin adjudicar por las trabas del proceso, de acuerdo con elDiario.es.
Imagen: Ayuntamiento de Madrid
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