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El origen de Telefónica y el espionaje telefónico

El origen de Telefónica y el espionaje telefónico
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Al hilo del revuelo montado con el sistema Sistema Integrado de Interceptación Telefónica; Sitel, he recordado una vieja historia que pudo cambiar el curso de la historia de España en muchos sentidos, partiendo de la premisa que el conocimiento es poder y el espionaje siempre ha existido. Para situarnos en contexto, el origen de la actual Telefónica se situa en 1924, bajo el mandato de Primo de Rivera y desde sus principios, la sombra del espionaje siempre planeaba sobre las comunicaciones telefónicas.

La dictadura imperante le otorgó al coronel Behn y a la empresa ITT, International Telephone and Telegraph, la concesión en explotación de régimen de monopolio de las líneas telefónicas existentes en el pais, financiados por el Banco Urquijo y el Hispano Americano. Por aquel entonces, existía una multiplicidad de operadores importantes e incluso se tenía el problema de interconexión de unas ciudades con otras. 76.000 líneas de teléfono agrupadas bajo una empresa de nueva creación, la Compañía Nacional de Teléfonos, CNTE como origen de la actual Telefónica. Esta adjudicación estuvo enmascarada bajo un concurso internacional que dejó fuera a empresas como Siemens o Ericcson y al instaurarse la república, en la revisión de todos los actos llevados a cabo por la dictadura de Primo de Rivera, el contrato de explotación estuvo a punto de ser anulado. Pero este contrato se mantuvo tal cual, mediando multitud de intereses de todo tipo.

Y de ahí, una célebre frase de Azaña, que "no ha lugar a deliberar sobre el asunto de Telefónica". Anulación de contrato que siempre estuvo en entredicho por el asunto de las escuchas telefónicas que realizaba la ITT desde la embajada americana a todo aquel que fuese un personaje relevante a nivel político, económico o empresarial desde la creación de la CNTE.

Según se cuenta por algunos historiadores y mediante la desclasificación de diverso material de la CIA, (si alguien encuentra links que lo corroboren, se agradece) se descubrió la existencia de un cable desde el Pardo a la embajada americana, como mecanismo para controlar todas las comunicaciones de Primo de Rivera. A posteriori, el gobierno de Azaña también se valió de este sistema de espionaje como mecanismo de control de los enemigos al régimen y por este motivo, además de las presiones políticas y económicas para nacionalizar la CNTE, el gobierno de la república desistió en el intento.

Después de la guerra civil, se comenzó el proceso de nacionalización pero ITT seguí manteniendo presencia en el consejo de Administración y poder de decisión sobre la empresa. Poder que se fue diluyendo en los años 60 y llegó hasta los 80 actuales, punto en el que ITT abandona completamente el accionariado de Telefónica.

Como vemos, políticos, escuchas telefónicas y rumores varios de espionaje, no son nuevos por nuestro territorio, ni por ningún otro recoveco del planeta. La privacidad en las telecomunicaciones, quién vigila al vigilante y cómo se controla la transmisión de información siempre estará en entredicho y nunca antes el poder político y empresarial han tenido mayores intereses conjuntos. Y para cerrar el post ¿cómo hubiera cambiado la historia española si estas escuchas de preguerra no hubieran existido?

Más Información | Azaña vs Telefónica: los límites del poder (PDF) Imagen | harshilshah100 En El Blog Salmón | Telefónica

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