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Con la crisis, la formación se ha convertido en un 'estabilizador automático'

Con la crisis, la formación se ha convertido en un 'estabilizador automático'
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Últimamente, es demasiado frecuente escuchar que aquéllos que han perdido su empleo, y han pasado a engrosar las listas del colectivo de los parados, ha decidido volver a las aulas tras haberlas abandonado hace mucho tiempo, de manera que la formación se ha convertido, sin haberlo pretendido, en un estabilizador automático.

Este retorno a la formación además de ser una forma de ‘paro encubierto’, se configura como una ‘solución in extremis’ para aumentar sus posibilidades de cara a encontrar un empleo para cuando la crisis termine, aumentando su productividad y los conocimientos sobre otras posiciones laborales en la mayoría de los casos.

Por desgracia, lo que más preocupa es el elevado desempleo juvenil, que procede en su mayoría del gran número de jóvenes que abandonó su etapa educativa a los 14 – 17 para empezar a trabajar en actividades ligadas directa e indirectamente al sector de la construcción y de la promoción inmobiliaria, intensivas en fuerza de trabajo, pero que no necesitan un nivel formativo elevado.

Con los efectos devastadores que ha tenido la crisis económica sobre el panorama laboral y social español, ha llegado la época del reciclaje, en el que los que fueron en su día trabajadores y hoy parados, tienen la obligación de ‘adaptarse’ debido a que el sector que tanto trabajo les proporcionó, si no tardará mucho en recuperarse, no lo hará nunca. 

Por ello, cuando hace tan solo unas semanas escuchábamos que la tasa de paro de los jóvenes españoles triplicaba a la mundial, aunque es una barbaridad, me resulta inferior a la ‘real’. Porque hay una gran parte de este colectivo, que a efectos estadísticos no computan como desempleados.

Son muchas las personas que a día de hoy conocemos todos nosotros que se encuentran realizando cursos de formación, subvencionados por entes locales y autonómicos, y otros tantos que llenan las aulas de las academias de preparación de oposiciones, en la ideal búsqueda de un puesto de trabajo estable al calor de ‘papá Estado’.

Sería totalmente injusto, culpar a este colectivo de la propia crisis, porque además de ser quienes más la están sufriendo, no se les proporcionan las suficientes alternativas ni expectativas en un país que ha agotado su modelo económico.

En El Blog Salmón | La generación más preparada de nuestra historia, arrastrada a convertirse en una generación perdida Imagen | br1dotcom

 

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