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Estados Unidos y Europa en el Verano del descontento

Estados Unidos y Europa en el Verano del descontento
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El verano que llega promete ser el más convulsionado, difícil y complejo en décadas. La crisis financiera amenaza con provocar inestabilidad económica y política en una escala que los gobiernos de la UE desconocen. Las deudas acumuladas por la zona euro son insostenibles y la presión de las agencias de calificación y de los tenedores de bonos de deuda soberana, no ayudan precisamente a dar una solución práctica a estos problemas. Estamos en el Verano del descontento.

Hasta antes de la aparición del euro, los gobiernos podían imprimir dinero para salir de líos como este. Pero ahora no pueden hacerlo y se ven obligados a reducir drásticamente sus gastos en medidas que agravan el problema. Los recortes salariales y los ajustes presupuestarios propuestos por el FMI y el BCE resultarán más dañinos que benéficos. No solo frenarán la débil recuperación, sino que causarán protestas, huelgas y motines como lo hemos vivido con Grecia.

Como si esto fuera poco, el derrame de petróleo en el Golfo de México tiene al Estado de Florida el borde del cataclismo. A 45 días de su inicio, la marea negra se acerca sin vacilaciones a las playas más famosas de Estados Unidos. El modelo computacional presentado en este video fue desarrollado por el National Center for Atmospheric Research, y toma en cuenta la velocidad de dispersión y las corrientes marinas. De seguir todo como hasta ahora, la marea negra llegaría a las costas europeas para el invierno, por fortuna, en una consistencia más debil.

El impacto económico del derrame será cuantioso. Miles de turistas han cancelado sus reservas en los hoteles y en estos momentos no hay ninguna proyección real de cuanto disminuirá el ingreso del turismo que cada año aporta una media de 80.000 millones de dólares ofreciendo un gran respiro económico a estas zonas. Pero no es para menos. El derrame petrolero ha destruido importantes zonas turísticas del Golfo de México, y la marea negra se encuentra a escasos kilómetros de distancia y avanza sin tregua.

Como se ve, estamos frente a uno de los veranos más opacos de la historia, en el cual la falta de previsión e ineficiencia ha desempeñado un rol crucial. Algunos datos que confirman esta hipótesis son el alto desempleo de la zona euro y de Estados Unidos, que junto a los recortes salariales y los planes de austeridad están creando el llamado “Estado de Malestar”. El FMI y el BCE han sido inflexibles frente al tema de la deuda y presionan a los gobiernos en vez de exigir al sistema financiero las reformas que permitirían acelerar el pago de la deuda sin incurrir en recortes draconianos.

Las agencias de calificación también hacen lo suyo y poco aportan en amortiguar el ciclo con la severidad de sus castigos. Se ha caído en una espiral perversa, donde la gravedad se potencia con más gravedad y el malestar con más malestar. Tenemos una gran mancha negra en el horizonte.

En El Blog Salmón | Este desastre no es el Katrina, es el Chernobyl de Obama
Imagen | Brooks Elliott

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