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Wall Street: ¿por qué nos haces ésto?

Wall Street: ¿por qué nos haces ésto?
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Si estuvieramos en circunstancias normales podríamos decir: “No importa. Un mal día lo tiene cualquiera!” Pero no estamos en días normales. Y desde hace tiempo. Por eso que el señor que se equivocó de tecla y en vez de presionar la “b” (de billion) por la “m” (de million) y ocasionar, a la pasada, un caos en Wall Street (y el mundo) debió pasar una noche de pesadilla. Un error de tres dígitos, a estas alturas, no se le perdona a nadie. Puede llenar de gloria a una empresa, o mandarla directo al patíbulo, con todos sus accionistas. Esto fue lo que casi ocurrió.

Sin embargo, es sólo una más de las tantas versiones que circulan sobre el pánico que se desató ayer en Wall Street durante 30 minutos. El desplome de 1.000 puntos en el índice Dow Jones (9,16%), fue como caer por un tobogán hasta casi perder el conocimiento. El fantasma de octubre de 1987, cuando el Dow Jones protagonizó su mayor caída diaria, no tardó en hacerse presente. Transcurrido el pánico, el dow vivió su rebote (ver gráfica) para terminar con una pérdida de “solo” 3,2%, acumulando, eso sí, cuatro días seguidos de caídas. Esto fue lo que advertí cuando hablé de la llegada del momento Minsky.

En todo caso, lo del señor de los “dedos gordos” es una de las tantas teorías. Esta versión la divulgó CNBC, aunque Citigroup, reconoció que era imposible detectar si se trató de error de un solo dedo. Versiones más audaces señalaron que se trató de un error informático. Como si esto fuera poco, otros se lo atribuyeron a los hackers.

Aunque las bolsas europeas ya habían cerrado (esto fue a las 8.30 PM de España), no faltó el que se acordó de la crisis griega y las protestas callejeras por el severo plan de ajuste que busca imponer Papandreu. Fue entonces cuando alguien dijo que los bancos europeos no tenían dinero. Ante esta palabra, Money, en inglés, gas para Pink Floyd, se hizo el silencio. Todos se miraron las caras y se preguntaron “¿y cómo estamos por casa?”. Y entonces la bolsa comenzó nuevamente a moverse hasta recuperar más de 600 puntos. Un milagro más de los tantos milagros a los que Wall Street nos tiene acostumbrados.

Dow Jones

¿Este es el mercado que tendemos a venerar? ¿Un mercado que sobrerreacciona y amplifica los errores del sistema? ¿Es posible que un error en una tecla nos arrastre de este modo al abismo? ¿O quizá los modernos computadores de Wall Street se manejan solos y generan aleatoriamente situaciones caóticas para quitarnos el sueño? ¿Quien se beneficia de este caos? Desde que se comenzó a cerrar el cerco contra Goldman Sachs, y la filtración de los mail del fabuloso Fab, las bolsas han caído sin tregua. Es el largo quejido de Wall Street. Y todavía falta.

En El Blog Salmón | Wall Street: estamos en problemas
Imagenes | ThaFridge, Cinco Días

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