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Póker y trading, actividades paralelas

Póker y trading, actividades paralelas
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Póker e inversores a corto plazo. ¿Una relación traida por los pelos? Pues según el autor de este artículo, parece que no. De hecho, dice que muchos de los traders más reputados suelen ser, además, buenos jugadores de cartas. Y es que el póker y los mercados financieros pueden tener características comunes que hacen que, el que es bueno en uno, pueda ser bueno en otro.

  • Alta frecuencia: las manos en el póker y las decisiones de compra o venta en los mercados se producen con mucha frecuencia. Cada poco tiempo hay que repetir las tomas de decisiones. Esto ayuda a que el aprendizaje sea más rápido, a obtener conclusiones de decisiones fallidas y a tener la oportunidad de enmendarlas rápidamente.
  • Estadística y riesgo: en ambas actividades hay una serie de circunstancias que hacen que las probabilidades de ganar sean mayores o menores. Una mano con dos ases es más favorable que no tener ni una triste pareja. En los mercados también hay signos favorables y desfavorables. Pero aun así, hay un margen para la toma de decisiones que se basa en el propio juicio.

  • Gestión del dinero: para triunfar en el póker y en los mercados, es imprescindible tener una férrea disciplina en la gestión del dinero. Saber cuándo apostar mucho y cuándo apostar poco, saber mantener una reserva de dinero, son claves para evitar quedarse fuera del mercado por una mala racha.
  • Saber cuándo no jugar: tanto en el póker como en los mercados, a veces es importante simplemente "no jugar". Si la situación no es propicia, quedarse en liquidez y dejar pasar un tiempo puede ser la mejor estrategia para no perder.
  • Conocer a tus adversarios: tanto en la mesa de juego como en el parquet hay otros jugadores. Unos más grandes y otros más pequeños. Unos más expertos y otros menos. Saber cómo se comportan y el impacto que sus decisiones tienen sobre el curso de los acontecimientos es un arma muy interesante para adaptar las propias decisiones.

¿Quiero o no quiero jugar esta partida? ¿Cómo están evolucionando mis probabilidades a lo largo de la partida? ¿Cuánto debo apostar? ¿Qué están haciendo los otros jugadores? Son preguntas que se hace un jugador de póker. Y son preguntas que le vienen bien a un inversor a corto plazo.

Vía | The big picture

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