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¿Apoyas el secuestro por motivos laborales?

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Pues en Francia, tal y como leo en un post de Albert Esplugas, casi uno de cada 2 ciudadanos lo apoya como arma de los trabajadores en los supuestos de reestructuraciones empresariales. Se trata, con dichos secuestros, de presionar a directivos y empresarios en aquellos supuestos que lleven aparejados despidos o cierres para que den marcha atrás. Algo que ya conocimos en su momento en la ESpaña de la reconversión industrial en casos aislados pero que parece extenderse como la pólvora en el pais de Asterix: Sony, 3M, Faurecia, Caterpillar, Scapa,....

Hay quien puede pensar que eso no son secuestros. Desconozco el análisis doctrinal y jurisprudencial del Código Penal francés, pero los arts. 224-1 a 224-5-2 parecen claros. Y al igual que ocurre en España con los arts. 163 y ss., el asunto no ofrece muchos matices. Es un secuestro como una catedral, y en Francia, hay algunos agravantes, como el de banda organizada, que conllevan cadena perpetua.

Pero tranquilos, que no va pasar nada. Y si no, veamos el contexto social que rodea al Juez, al policia, que quiera hacer cumplir la Ley.

La CGT, el mayor sindicato francés, y por tanto no necesitado de radicalismo para hacerse un hueco, apoya este tipo de acciones. Es más, las coordina y dirige. Y le parecen absolutamente legitimas. De la legalidad, su número uno no habla.

El dirigente de CGT señaló en declaraciones a la emisora de radio RTL que se trata de “acciones sindicales coordinadas, organizadas en el marco de la acción sindical” y que “no se pueden comparar con una toma de rehenes”. “Las comprendo y las defenderé porque no atentan físicamente contra estos ejecutivos”, señaló Thibault, que acusó a los poderes públicos, y en particular a Sarkozy, de ignorar “el descontento social” de los trabajadores que más sufren esta crisis.

Conclusión: esto no es un secuestro ya que lo digo yo. Y es que si lo fuese, y teniendo en cuenta que reconoce la participación de su organización en los hechos, eso se llama cadena perpetua, tal y como comentamos. Por tanto, y repetid conmigo, no es un secuestro, es una acción sindical coordinada. Y debemos dar gracias de que encima no se busque causar daño físico. Eso si, de producirse, esta claro que en la mejor tradición de la que hace gala, no serían responsables de nada.

¿Y qué pasa con el Partido Socialista Francés? Pues más de lo mismo. Tanto Royale (que no es nueva en justificar la violencia e incluso animar a ella, como en la crisis de las banlieu) como Aubry son de lo más comprensivas. Son actos ilegales (y entonces no entiendo como aun no lo han denunciado a la Gendarmería) pero los comprenden, los entienden, ante la violencia social (sic) que sufren los trabajadores. Barra libre.

Según se extendían los casos de empresarios-rehenes y la polémica saltaba a la calle, los políticos se pronunciaban sobre el asunto. El domingo pasado, la ex-candidata socialista a presidir la República, Ségolène Royal, manifestó: “No es agradable que te secuestren, y es ilegal privar a alguien de su libertad de movimientos, pero los trabajadores deben romper por algún lado esta injusticia”. Martine Aubry, secretaria general del Partido Socialista francés (PS), añadió: “Ninguna violencia que atente contra la libertad de las personas está justificada, pero la violencia social se está ejerciendo con tal brutalidad que puede llegar a explicar casos como los que vemos“. Sarkozy no había dicho nada hasta el martes, cuando lanzó su pregunta retórica: “¿Pero qué es esto de ir secuestrando a la gente…?”.

¿Y el pequeño galo, el duro entre los duros, el que arrasa los suburbios franceses o asalta a los piratas somalies? Pues no se tiene constancia. Lo cual, como sabemos, no es nada nuevo. Cuando los delincuentes son franceses con todas las de la ley, y las victimas son chivos expiatorios, ya sean españoles o representantes del malvado capitalismo mira hacia otro lado. O como si no entender como acaba el articulo de El País antes citado.

Con todo, hasta ahora, ningún empresario o ejecutivo ha denunciado la agresión, por lo que nadie ha sido detenido.

Me temo que en Francia, como en España, el secuestro se puede perseguir de oficio. Se debe perseguir de oficio. Pero claro, visto lo visto, a ver que juez es el guapo que se atreve, que policía se juega el tipo.

Lo dicho, que algo huele a podrido en Francia. Desde hace tiempo.

Vía | Albert Esplugas
En El Blog Salmón | Las miserias del pequeño galo, Presidente Sarkozy premia la amenaza y la criminalidad

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