Bárbara regenta una pescadería y, el sábado pasado, su ayudante de limpieza le avisó de que no podía ir. Tuvo que buscar un reemplazo de última hora. La sustituta, Carolina, una mujer de 47 años, le dejó absolutamente flipando. "Lo dejó todo impoluto y perfecto" sin necesidad de repetirle las indicaciones. Una pista: no es solo una buena contratada. Es un mensaje al mercado.
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¿Qué ha pasado? Bárbara lleva tiempo trabajando con extras. "Tienes que estarle diciendo, pues, todo el rato lo que tiene que hacer", explica. Con Carolina, no. "Esta mujer de 47 años me ha dejado absolutamente flipando", asegura. La empresaria compara con otras experiencias con trabajadoras "de 18, de 20, de 25 y de 35". El contraste es evidente: la madurez, esta vez, le ganó a la juventud. La Razón recoge el caso y las declaraciones de Bárbara.
El resultado. Bárbara no lo dudó un instante. Le pidió el contacto. Tiene planes de expansión y ha visto en ella un activo tan valioso que está dispuesta a ofrecerle un puesto estable. "Para las próximas aperturas que tenemos, voy a contar con ella", afirma con rotundidad. "Si este trabajo lo ha hecho así, me merece la pena formarla como pescadera e invertir en esta persona", añade.
El consejo (y la queja). La pescadera sostiene que "las personas mayores de 40 años siguen siendo superválidas" y, en muchos casos, demuestran un mayor grado de implicación. En su opinión, son "muchísimas veces más responsables que las personas jóvenes que no tienen la necesidad de tener un trabajo". Y lanza un mensaje directo a otras empresas: "Si tenéis una empresa y no estáis contratando a personas mayores de 40 años, os recomiendo que lo hagáis, o que al menos probéis".
El telón de fondo. La historia encaja en un debate que en El Blog Salmón hemos abordado en distintos artículos: el mercado laboral ha mostrado dificultades para los mayores de 45 y los menores de 25, mientras algunos empresarios se quejan de no encontrar candidatos. Como recordábamos al retratar el callejón sin salida de la hostelería malagueña, el problema enfrenta dificultades tanto para cubrir vacantes como para atraer trabajadores. Y como se señalaba en el análisis de cómo el mercado laboral daba un portazo a los mayores de 45 y a los menores de 25, ya se advertía de las dificultades de acceso al empleo para ambos grupos.
Imagen | Tima Miroshnichenko (vía Pexels)
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