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Los éxitos de taquilla en la encrucijada

Los éxitos de taquilla en la encrucijada
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En inglés, se denomina "blockbuster" (además de a una cadena de videoclubs) a las películas más taquilleras, esas que destrozan la taquilla y generan miles y miles de dólares en recaudación, y una especie de histeria colectiva que provoca que sean cientos de miles las personas que se lancen a hacer cola para verlas. Cada año son unas pocas las que consiguen alzarse con semejante honor, dejando al resto de películas en un discreto segundo plano.

Pues bien, si los acontecimientos siguen su curso, los "blockbuster" están condenados a desaparecer. O al menos, a diluir su importancia. Según las estadísticas, el coste de hacer una de estas películas es cada vez mayor, mientras que su impacto (medido en términos de concentración de la recaudación) es menor. Es decir, hay que invertir más dinero para lograr un menor éxito. La lógica dice que, si esta tendencia se extrapola hacia el futuro, llegará un momento en el que no merezca la pena, para un productor, invertir la cantidad de dinero necesaria para hacer una de estas películas, puesto que no podrá recuperar su inversión.

¿Significa esto que el cine ya no interesa? ¿Dará esto la razón a quienes dicen que la piratería está matando al negocio? No lo creo. Simplemente, ocurre que el cine, como otras industrias, se está democratizando. Cada vez hay más gente que puede acceder a crear sus propias películas. Cada vez hay más gente que puede utilizar canales de distribución alternativos para llegar al público. Ya no hace falta ser un gran distribuidor, ni un gran estudio, para hacer una película. Quizás no llegues a millones de personas en todo el mundo, pero sí a unas pocas, las suficientes.

Y desde el lado del espectador, lo mismo. Ahora hay literalmente decenas de canales a través de los que llegar al cine que te interesa. Ya no te tienes que conformar con lo que las grandes distribuidoras quieran poner en las escasas salas de tu localidad. Tienes acceso a prácticamente todos los DVD's editados en el mundo, puedes descargar contenidos digitales de internet... el menú es infinito. Es lógico que, al aumentar las alternativas, se diluya la concentración. ¿Es eso malo? Sí, para quienes ven que pierden su modo de vida. No, para los amantes del cine, ni para el cine como disciplina.

Hay más cine. Menos concentrado, más diverso. Es, simplemente, otro modelo de negocio.

Vía | Loïc Le Meur Más información | The long tail

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