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Los fabricantes de vehículos amenazan con desinvertir en España

Los fabricantes de vehículos amenazan con desinvertir en España
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Tras la aprobación de una enmienda a la Ley de Economía sostenible, que viene a limitar la capacidad que tenían los fabricantes de imponer stock a los concesionarios, éstos amenazan con desinvertir en España. La modificación, aprobada el martes en el Congreso con los votos de PP y CIU, faculta a los concesionarios para devolver los vehículos que no hayan vendido en un plazo de 60 días.

No parece que eso deba suponer la ruina del sector ni un tan grave perjuicio para el fabricante, es evidente que si un vehículo pasa más de 60 días en el concesionario sólo puede ser, o porque el vehículo tiene mala venta, o porque la situación del mercado no permite darle salida con suficiente celeridad. Esto sólo obliga al fabricante a ajustar su producción a las exigencias reales del mercado, lo que no debería suponer ningún problema ya que es así en todos los sectores.

Resulta un tanto exagerado que amenacen con no acudir al Salón del Automóvil de Barcelona, con desinvertir en España o reconsiderar inversiones ya aprobadas. Es comprensible el enfado de los fabricantes, ya que, una vez más y a causa de la promiscuidad legislativa que sufrimos, se cambian las reglas del juego a mitad del encuentro, y eso no es del agrado de nadie.

Pero por otro lado es intolerable una situación en la que unos que ostentan una posición privilegiada impongan a otros cláusulas que puedan resultar abusivas, que es lo que trata de evitarse con esta enmienda. Resultaría chocante que un fabricante de motores le dijese a la marca cuantos motores quiere venderle y que la marca se viese obligada a fabricar vehículos para esos motores con independencia de que tengan mayor o menor salida en el mercado, simplemente porque a la fábrica de motores le sale a cuenta hacer esos motores y no otros.

La enmienda no cambia las tornas, el bastón de mando sigue en poder del fabricante, que sigue enviando productos según su propio y exclusivo criterio. La diferencia está en que ahora ese criterio ha de tener un poco más en cuenta el hecho de que la parte débil no ha de hacer frente a un stock mayor del que puede asumir y podrá devolver lo que le sobre, en lugar de verse obligado a venderlo con un margen menor.

Esta enmienda protege a los concesionarios exclusivamente, los consumidores se verán también en cierto modo perjudicados ya que se reducirá considerablemente el número de vehículos disponibles como “km0” que constituía siempre una buena opción de compra.

En El Blog Salmón | El sector del automóvil llora un final anunciado
Imagen | Fran Carreira

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