Compartir
Publicidad

Un golpe de suerte para el Zamora

Un golpe de suerte para el Zamora
Guardar
4 Comentarios
Publicidad

La frontera entre el fútbol como deporte y el fútbol como negocio es cada vez más difusa, eso lo asume cada vez más gente. Sin embargo, hemos de coincidir en que se trata de un negocio más que peculiar, en el que el azar tiene una carga muy relevante.

El Zamora CF, un modesto club de fútbol que juega en la categoría 2ªB de la liga española, lo sabe bien. Tras eliminar a varios equipos, se plantó en octavos de final de la Copa del Rey y en el sorteo le tocó, ni más ni menos, que el FC Barcelona, el equipo de moda de la Liga, aspirante a ganar el campeonato y a hacer un gran papel en la Champions League. El resultado del sorteo, desde el punto de vista deportivo, era nefasto. Sin embargo, fue celebrado con saltos de alegría por los dirigentes del club.

Y es que la visita del Barcelona les va a permitir hacer un gran negocio. Se estima que la recaudación obtenida en dicho partido (incluyendo el público que quepa en las gradas supletorias instaladas) permitirá cubrir el 70% del presupuesto anual del club. ¿Alguien se imagina otro negocio en el que se pudieran cubrir el 70% de los gastos en un golpe de suerte? El futbol es así... Otro caso recientemente aparecido en prensa. El Antiguoko, club de fútbol de San Sebastián muy centrado en la cantera, fue donde salieron a la luz Xabi Alonso y Mikel Arteta, que ahora militan en la Premier League británica. Fruto de los derechos de formación (una remuneración que tienen que hacer los clubs, en caso de traspaso, a aquellos equipos modestos en los que el jugador hubiese militado previamente como no profesional) correspondientes a los traspasos de estos jugadores desde la Real Sociedad a otros equipos, el Antiguoko ha conseguido tener un presupuesto aseado. De nuevo, un golpe de suerte que asegura la continuidad económica de un club.

Por no hablar de la "suerte" intrínseca derivada del propio deporte: un gol en el último minuto puede marcar la diferencia entre ser el campeón y no serlo, con las consecuencias económicas que de ello se derivan.

El fútbol es un negocio, sí. Pero la suerte, o los eventos difíciles de planificar y gestionar, tienen un impacto más importante que en otros sectores.

Más información | El Comercio Digital Más información | El País (de pago) Más información |

Temas
Publicidad
Comentarios cerrados
Publicidad
Publicidad
Inicio
Inicio

Ver más artículos