Las pérdidas del juego se integrarán en el IRPF, cambio muy necesario

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El Ministerio de Economía ha avanzado a El País que se van a introducir los cambios necesarios en el IRPF para que las pérdidas derivadas del juego se computen en la renta. A pesar de que sobre la mayoría de las mentes pulula el fantasma de Eurovegas, este cambio no viene provocado por este macrocomplejo del juego, sino por la entrada en vigor de la Ley del Juego y las consecuencias que tiene la tributación actual para los jugadores online.

Actualmente y hasta que se cambie la norma, las pérdidas derivadas del juego no son gastos deducibles a efectos del cálculo de ganancia o pérdida patrimonial, por lo que nos podemos encontrar con la casuística de que un jugador que entra con 1.000 euros a una mesa de póker, pierde novecientos pero en la última mano gana 1.100 (beneficio neto de 100 euros) tendría que tributar por los 1.100 y no por el beneficio real. Lógicamente, no se puede obligar a la tributación íntegra por el beneficio, porque entonces cualquier juego de envite o apuesta incurre en pérdidas por la aplicación de los impuestos. No obstante, esta norma tiene bastantes problemas para aplicarla en los Casinos ordinarios.

El primer problema de aplicación de la norma en un Casino físico es la demostración de las pérdidas originadas frente a las ganancias. En un casino online o en una de las múltiples webs de póker, esta demostración es sencilla porque existe un respaldo claro de los movimientos de dinero entre tarjetas y cuentas corrientes frente la web de juego. Cualquier jugador o Hacienda, puede comprobar el saldo patrimonial con la web comprobando las entradas y salidas de dinero.

Pero en un Casino físico, no existe un control de los cambios en efectivo que realizan los jugadores, al igual que no existe un control claro de la compra de fichas dentro del Casino y de las operaciones de blanqueo de capitales que se generan por esta vía. Sin ir más lejos, sólo dos casinos han denunciado operaciones de blanqueo durante todo el 2011. Esta norma deberá ir acompañada de unos justificantes de “gasto” en los Casinos o bingos para que el jugador pueda deducir dichas pérdidas frente los beneficios que pudiera obtener.

La segunda apreciación que debe tener en cuenta es que las pérdidas patrimoniales del juego sólo deben influir en los beneficios del juego y no alterar otras partidas que se integren en el IRPF. Por ejemplo, si yo pierdo 1.000 euros jugando al póker, no puedo considerar esa pérdida patrimonial para restarla a una ganancia patrimonial procedente de la venta de un fondo de inversión. Es decir, no se puede favorecer el juego por motivos fiscales tampoco.

La polémica con la ley está servida, dado que muchas personas piensan que se favorece la ludopatia, que aumentará el volumen de dinero jugado y que muchas familias pueden pasar verdaderos apuros con esta norma. Lo que está claro es que una norma tributaria tiene que ser justa y obligar a los jugadores a tributar sólo por los beneficios sin computar las pérdidas, de justicia tributaria tiene poca.

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Imagen | Images of Money

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