
A Rajoy le han salido autonomías protestonas que no están de acuerdo con las subidas de impuestos. Básicamente, quien protesta es Esperanza Aguirre, pero realiza una propuesta silenciosa pero efectiva, dado que la Comunidad de Madrid se plantea bajar los tramos autonómicos del IRPF. Esta bajada, ataca frontalmente a la política fiscal impuesta por el Gobierno y aunque estamos de acuerdo que las autonomías tienen potestad legislativa para ajustar sus tramos fiscales, la unidad de discurso económico se rompe por todos los lados.
Dicen nuestras normas fiscales que nuestras economías autonómicas se rigen por el principio de solidaridad; principio que establece en su desarrollo legislativo cómo comunidades con mayor recaudación, trasvasan parcialmente sus presupuestos a otras comunidades con menores racaudaciones, con el objetivo de lograr una distribución equitativa de la renta. Esta distribución se lleva a cabo mediante el gasto público que cada comunidad sufraga desde su presupuesto, dado que el Estado, ya debe realizar esta distribución. Por tanto, realizar una bajada de impuestos en una determinada comunidad justo ahora cuando los ha subido el ejecutivo para el resto de los ciudadanos, rompe los principios de solidaridad en todos los sentidos y fundamentalmente, la cuentas de la comunidad de Madrid, no son impecables.








