Cuando la marca te abandona

IC 4 de julio de 2008 7 comentarios

El ColosoEsta semana ha sido noticia en todos los círculos culturales. Se ha dado carta de oficialidad a una teoría, a un runrun que venía de antiguo. Una de las obras de Goya más conocidas, El Coloso, ya no es de Goya. Se lo atribuyen a Asensio Juliá. O asi lo afirman los popes de El Prado, aunque se levanten voces en contra, tachando de apresurada la toma de postura de los responsables del Museo, que ha generado, por supuesto, alguna otra reacción. Por ejemplo, y en opinión de muchos, una más que probable bajada en picado de la valoración del cuadro. Muchos no lo entienden dado que la obra sigue siendo la misma. Suponen que esto es una muestra de la mercantilización del mundo del Arte, así como de la ignorancia que lo rodea, de la falta de una auténtica sensibilidad.

Lo cierto es que toda esta polémica tiene una profunda relación con el marketing, la gestión de las marcas, etc. Me ha parecido conveniente abrir fuego en el blog para ver que pensabais sobre la polémica. Así, con una digestión intelectual a las bravas, sin apurar, se me ocurren dos argumentos para defender ambas lineas, la marquista y la objetiva, por llamarlas de algún modo, y una pregunta que lanzó al aire.

  • A los que critican la depreciación que sufre la obra, o la distinta percepción que se tenga de la misma, creo que se les olvida que esta manifestación artística, como cualquier producto, como cualquier creación humana, trasciende de su propia realidad física. Nos interesa también en tan en cuanto es fruto de un momento, de una persona, en cuanto supone un hito en un proceso…más allá de sus valores artísticos. Los amantes de las Harleys podrán ratificar esta teoría. Un coleccionista de sellos buscara completar una serie, y si descubre que el sello que cerraba su colección no pertenece realmente a la misma, por muy bello que sea, se sentirá defraudado. Me resulta curioso que aquellos que enarbolan el Arte sobre la marca no vayan más allá del lienzo, no sean capaces de entender la carga ideológica que conlleva el que el cuadro sea de uno u otro autor.
  • Por otro lado, no puedo menos que dar la razón a aquellos que se sonríen al ver como muchos, ahora, empezarán a verle defectos a lo que antes no lo tenía, empezarán a criticar sin tanto reparo la obra. Quizás incluso con razón desde un punto de vista artístico, aunque cabria preguntarse por qué antes no lo hacían. Da para reflexionar, y mucho, sobre la calidad percibida que atribuye la marca sólo con colocarla sobre un producto, sobre los efectos placebo que genera en la mente del consumidor, incluso del que pasa por conocedor (el que no, no sabe ni quien es El Coloso ni quien es Goya, más allá de un vino dulzón).
  • La pregunta que dejo en el aire es hasta que punto una obra, un producto, puede considerarse fruto individual de alguien. Hace poco colgué un fragmento de El Manantial, basado en la obra de Ayn Rand, donde se llevaba al límite esa afirmación. Quizás la chispa que despierta el motor de la iniciativa empresarial o artística si. Pero en muchas ocasiones la obra no puede ser considerada otra cosa que colectiva. Pensemos en esos talleres artísticos holandeses o italianos del pasado donde el maestro pensaba, y los aprendices colaboraban y ejecutaban. Habría momentos donde la paternidad de las ideas, o su grado de desarrollo pueden llevarnos a situaciones en las que otorgar la paternidad a uno u a otro puede ser una labor ciclópea. Por no hablar del artista o creador entendido como el Director General o el Relaciones Públicas, y no el ejecutor, como parece desprenderse de la trayectoria del último Dalí. Incluso yendo más allá, cabe preguntarse hasta que punto el producto, la empresa no son obra en buena medida del propio cliente evangelista y de su feedback con el empresario o artista.

Buena muestra de esta ultima afirmación es este post, pues la idea me la ha dado Ironic, y yo que soy vago, me he limitado a desarrollarlo. Ahora os toca hacerlo vuestro con los comentarios.

Vía | Artelista
En El Blog Salmón | ¿Estamos “lomos” o qué?

Comentarios

  • 1 Avatar

    Creo que la depreciación de esta obra solo ha sido fruto de la ignorancia o el marketing personal(y social) del propietario. Como obra de arte sigue siendo la misma, pero el caché personal del propietario desciende, ya que lo que a este le da prestigio no es la obra en sí, si no ser propietario de "un Goya".

    La verdad es que no soy un crítico de obras de arte, pero sería muy pedante decir que una obra hasta hace poco tan cotizada, ha perdido calidad por (presuntamente) ser de otro autor. En definitiva creo que es la marca y la percepción de esta(o en este caso el autor) quien marca el precio del bien (en este caso el cuadro).

  • 2 Avatar

    Y no mejorara esto el valor del resto de obras del segundo autor “Asensio Juliá” ya que si bien es discutible (aunque muy razonable) que un cuadro pierda valor siendo el mismo, solo por descubrirse que su creador fue otra persona, si que es cierto que su creador original fue capaz de crear un cuadro que todo el mundo considero bueno durante muchos años, y de la categoría de Goya.

    De este modo lo que se puede pensar un coleccionista es si esta infravalorado “Asensio Juliá”, y quizás por la misma especulación este cuadro pierda valor, pero el resto de sus cuadros mejore su valor.

  • 3 Avatar

    Hoy le he comentado el tema a un amigo que estudia bellas artes. En resumidas cuentas cuando compras un cuadro solo estas comprando un nombre, un activo ficticio en forma de prestigio. Realmente no compras arte por amor al arte lo cual da pena.

    Vodor, no creo que "Asensio Juliá" recupere valor de ningún modo, esto quedará como un hecho aislado y se tendrán que corregir muchos libros de texto. Pero no más.

  • 4 Avatar

    La anécdota ilustra que las decisiones basadas en la razón pura no son una característica de la naturaleza humana.

  • 5 Avatar

    josemplaez, es totalmente racional. Te recomiendo que te leas "la lógica oculta de la vida" de Tim Harford, y te darás cuenta de cuan de racional es. ¿Acaso todos los coleccionistas entienden realmente de arte? Lo dudo. Compran un nombre para conseguir prestigio social, y ahí esta lo racional. Estúpido, sí, pero racional.

  • 6 Avatar

    El coleccionismo es un comportamiento tan valido como el artistico, simplemente valora unos criterios diferentes. El problema del arte es que este tiende muchisimo más al factor coleccionista que al artistico, por su propia naturaleza (cada obra es unica e individual).

    Otro problema es que la gente cree que el valor economico de un cuadro va ligado a su valor artistico, cuando por regla general va mucho más ligado a su valor como objecto de coleccionismo.

    Y que los artistas no se quejen, ya que ellos son los primeros que promocionan este tipo de practicas, de las que salen mucho más beneficiados que perjudicados.

  • 7 Avatar

    @Jesus-f88, prefiero releer la «Inteligencia fracasada. Teoría y práctica de la estupidez», de José Antonio Marina.

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