
Y no sólo los plátanos.
Hace unos dias hablamos de la Política Agrícola Común (PAC), de la Unión Europea (UE) y sobre los subsidios multimillonarios que dan a productores agrícolas.
Aunque la UE habla mucho de apoyar al libre mercado, lo proclama especialmente cuando quieren que otros países abran sus mercados a productos europeos. Esta es otra demostración más de la falta de libre mercado y de libre comercio, y no sólo en el sector agrícola.
Los otros países del mundo que son productores de productos agrícolas sufren, ya que ven menos mercados para sus productos y mucha más competencia, por no hablar de las prohibiciones flagrantes. Como los países que más sufren son los latinoamericanos, especialmente centroamericanos, y los africanos, resulta sorprendente que todavía estemos justificando esta clase de prohibición hacia los pobres en medio de tanta hipocresía de libre mercado.
Estos controles de producción y de importación resultan en precios más altos para los consumidores europeos que, añadiendo al pago que deben efectuar para cubrir todas las subvenciones al sector, encarecen el coste de los productos aún más.
Aunque este coste no es tan obvio y normalmente no se tiene en cuenta, se debería calcular para saber realmente lo que nos cuesta cuando compramos en la sección de frutas y verduras del supermercado.
Como la UE claramente infringe los acuerdos de libre comercio que ha firmado, los países que sufren han denunciado estas manipulaciones frente a las organizaciones internacionales instando a que la UE elimine sus subvenciones y sus restricciones y pidiendo compensación por las pérdidas.
Tras muchos años de retrasos impuestos por los ricos, los países pobres están más cerca de recibir algo de compensación, espero. Las negociaciones con los países latinoamericanos dicen que están llegando a su fin y los países productores africanos acaban de proponer una compensación de €500 millones para compensar sus pérdidas a lo largo de muchos años.
Cuando estas multas se paguen, tendremos que añadir otro coste más, las multas, al precio que pagamos por los plátanos, y por los otros productos agrícolas.
Hay que eliminar estas subvenciones y cuotas que son la peor forma de ayudar al sector agrícola que se está beneficiando sobre las espaldas de los pobres del mundo.
Termino igual que en mi anterior artículo:
Si tenemos que dar ayudas a los más pobres y necesitados, que sean ayudas bien dirigidas y ayudando a salirse de mercados que no son sostenibles. Lo seguimos pidiendo.
Vía | Reuters (en inglés)
En El Blog Salmón | La Política Agrícola Común paga a los ricos
Comentarios
Ningun politico profesional tomará esa decision en una epoca de crisis y, sobre todo, de paro como la que tenemos (aunque en otra epoca tampoco). Precisamente porque quitar subvenciones significa mandar gente al paro.
¿Donde está el problema? ¿Esto como se arregla? Si es que empiezas a quitarle capas secas a la cebolla y no se acaban. Habria que dar la solución del informatico: formatear y reinstalar todo.
Buenos días, estoy de acuerdo con el contenido de este artículo en lo que a teoría económica de libre mercado se refiere ya que este tipo de políticas solo encubren claras ineficiencias. Sin embargo querría hacer un apunto a cerca de la soberanía alimenticia, dado que las ventajas comparativas en el sector agrícola (basadas principalmente en el coste de la mano de obra) hace que los precios de los alimentos sea muy bajo, no habría incentivos para que los países desarrollados mantuvieran un sector primario con escasa competividad.
Personalmente estoy a favor de medidas que protejan la producción agrícola y ganadera en los países desarrollados no para sustentar un sector deficiente a escala comparativa sino por una cuestión meramente estratégica; la soberanía alimenticia, creo firmenente que todos los estados deberían disponer de los medios producitivos que le aseguren un flujo constante de alimentos. Así mismo a todos nos suena que en los países nórdicos existe un banco de semillas para preservar las diversidad de las especies vegetales y tener especies potencialmente resistente a futuras plagas, la concentración del sector primario en zonas podría derivar un futuro no lejano en un alto riesgo de poner en peligro el flujo contínuo de alimentos ya que y como es lógico, esos países tenderán a racionalizar sus plantaciones.
De modo que me reitero, al margen de las teorías económicas, no perdamos de vista otras elementos que pueden justificar ciertas políticas a priori irracionales o escasamente justificables, que por supuesto pueden ser mejorables y quizás se podría diseñar medidas que perjudique en menor medida a terceros.
Saludos
Estoy de acuerdo con Davinci, pero no se por dónde he leído que mucho de los fondos de la política agraria son obtenidas por grandes aristócratas o empresarios que realmente no lo necesitan. Debería incentivarse la creación de grupos empresariales (estilo cooperativas, para ahorrar costes fijos) y con ello aumentar el salario mínimo (por horas) en el sector agrícola. Incluso bajarse el Impuesto sobre Sociedades si se quiere incentivar el sector pero no donándoles dinero. No creo que todo el tejido productivo europeo tenga que destinar fondos a mantener a otros. Que conste que mi abuelo tiene una explotación agraria, tuvo que cambiar de sector (del lácteo al carnico) por las subvenciones recibidas otros productores de leche y supongo que también por falta de competitividad de mi abuelo (aunque el precio de la leche le venía impuesto).
yo quisiera plantear este tema desde otros puntos de vista: la mayoría de exportaciones de alimentos desde el tercer mundo está en manos de grandes empresas occidentales, de modo que los agricultores de los países pobres se llevan una parte muy escasa de los beneficios del libre comercio.
por otra parte, a veces ocurre que el monocultivo para la exportación supone que no quedan recursos para alimentar a la población autóctona. en México o Brasi, entre otros países, lo saben muy bien. si los países occidentales pueden pagar más por las cosechas, por qué venderlas al mercado interno?
y por último, dos cuestiones ambientales: la contaminación y consumo de combustible que suponen el transporte de alimentos de una a otra punta del planeta, y la desertización del campo que ocurre cuando se abandonan la tierras
Sólo apuntar algunas cosas más que hay que tener en cuenta cuando se habla de este tema: - La Política Agraria Común no sólo está destinada a "subvencionar cultivos". Sus objetivos incluyen la fijación de población en el medio rural, el aseguramiento de la producción de acuerdo a criterios medioambientales y sanitarios, la protección del medio ambiente (zonas ZEPA, plantaciones forestales, etc). - Pensemos también en toda la industria que vive del sector primario (abonos, semillas, fitosanitarios, maquinaria, vehículos, etc), estas subvenciones son también unas subvenciones hacia ellos de forma indirecta. - Y por último no sé si se ha comentado ya alguna vez aquí, pero no estaría mal un post sobre los márgenes de las empresas de distribución, en algunos casos vergonzosos. No sé qué ocurre en ese sector, pero en algunos productos no hay competencia real, no puede ser que productos que no son perecederos en pocos días se paguen en la tienda a 10 veces lo que le pagan al agricultor.
Me encanta escuchar palabras como ¨eficiencia, tecnocracia, sostenibilidad, libertad¨ y tantos buenos deseos formulados por los economistas de grandes corporaciones sobre lo bien que lo pasarán los negritos cuando se retiren subvenciones a los agricultores europeos pero si algo se ha demostrado es que la famosa libre competencia es una falacia en éste mercado ya que cuando un grupo de agricultores pretende ir a su bola las grandes empresas y distribuidoras les dan de lado y no les compran sus productos (o se sacan de la manga regulaciones para fastidiarlos).
En todo caso prefiero ver la pasta de las subvenciones en manos de un agricultor que pueda llevar a sus hijos a la universidad o tener unas vacaciones que en en los fondos de cualquier multinacional a las que todos pagaremos los sobreprecios de sus productos. Una curiosidad que he observado es que las regiones de España en las que ha sobrevivido la agricultura no lo están pasndo tan mal a pesar de los agoreros que tanto preonizaban que el motor de éste país debería ser la construcción y el sector terciario (precisamente los que lo llevan peor ahora).
Sigo sin verlo de esa manera. Los principales culpables de todo son los consumidores, desde un punto de vista judicial creo que son los primeros a cuidar porque por encima de lobbies todos consumimos, es como defender a los peatones por encima de los automóviles, ya que son los más frágiles y todos somos peatones. A raíz de esto, yo como consumidor quiero que me dejen elegir, y os aseguro que los productos de comercio justo son muchas veces de mejor calidad que los productos vendidos en eroski, carrefour y similares. El problema es que la mayoría de los productos están subvencionados, me da igual que se intente mantener un sector agrarío fuerte en un país. Es como querer tener en los astilleros españoles una de las mejores industrias navales a base de subvenciones. El problema (mio) es que estoy en contra de las subvenciones, prefiero que se reduzcan los impuestos a que alguien los distribuya, prefiero mi criterio al criterio del otro, prefiero que me dejen elegir a que elijan por mi. No a la PAC.
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