Publicidad

Bajar los impuestos en Madrid: no es una buena idea en estos momentos

Bajar los impuestos en Madrid: no es una buena idea en estos momentos
17 comentarios
HOY SE HABLA DE

Esta semana, en el debate del Estado de la Región, la Presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, anunció una bajada de medio punto en todos los tramos del IRPF. Este anuncio ya estaba en el programa electoral de su partido, el PP, con el que se presentó a las elecciones.

En principio la rebaja sería para el próximo año fiscal, 2021. Estamos ante un anuncio que ha enfadado a mucha gente, por un lado porque la Comunidad de Madrid haga dumping fiscal a otras Comunidades, por otro porque los servicios públicos en algunas áreas son deficientes, también porque no es el momento de rebajas fiscales y también porque la rebaja es escasa. Vamos a analizarlo.

La España autonómica es así

Las quejas que vienen de que Madrid realice rebajas de impuestos son injustificadas. La Comunidad de Madrid, y el resto de Comunidades, tienen potestad para fijar su tramo de impuestos del IRPF y ofrecer mejores o peores servicios públicos. Deben ser los partidos políticos los que convenzan a sus ciudadanos de la idoneidad de tener impuestos más altos o más bajos para ofrecer sus servicios públicos.

Es más, Madrid no es la única Comunidad Autónoma que hace uso de sus facultades para mover los impuestos de lo que fija el Estado. Cataluña y Andalucía, por ejemplo, tienen impuestos diferentes. Y País Vasco y Navarra tienen un IRPF completamente distinto al del resto de Autonomías debido a su particular sistema fiscal.

La ideoneidad de bajar impuestos en estos momentos

Otro tema es si es el momento ideal para bajar impuestos. Todas las administraciones del Estado tienen obligación, pues así lo dice la Constitución desde la reforma de 2011, de equilibrar sus cuentas. Es decir, en el medio plazo los ingresos y los gastos deben estar equilibrados, el déficit debe tender a cero.

En la situación de pandemia en la que estamos equilibrar las cuentas es complicado. Las administraciones tienen que hacer frente a gastos no previstos, en concreto las Comunidades Autónomas tienen que hacer frente a un gasto sanitario no esperado, así como un mayor gasto en educación para establecer unas medidas higiénicas hasta ahora inexistentes. Y eso sin contar ayudas para ciertos sectores que tienen que superar un bache muy duro.

En este contexto, como decimos, equilibrar las cuentas es imposible, pero ahondar en el agujero con una bajada de impuestos no parece muy razonable excepto si esta bajada sirve para impulsar la recuperación económica.

Y he aquí donde entra en juego la rebaja, que es muy escasa. El salario medio en Madrid ronda los 30.000 euros anuales, y la rebaja fiscal prometida estaría por debajo los 150 euros al año. ¿De verdad un ingreso extra de 150 euros va a estimular la economía? Lo que va a hacer es agrandar el déficit (en unos 300 millones de euros al año) sin generar un mayor gasto de las familias.

Es más, la situación de los dos principales servicios que proporciona la Comunidad de Madrid es paupérrima. Los centros de salud se hallan estos momentos colapsados por el crecimiento de casos de coronavirus (basta intentar seguir las recomendaciones ante un posible caso, llamar al centro de salud de referencia, para ver que es imposible que cojan el teléfono o ver las colas que se forman ante los mismos al ver que no les atienden por los canales establecidos); los hospitales se están llenando de casos, algunos ampliando ya UCIS; falta personal tanto en el entorno sanitario (los turnos se multiplican), como en el educativo (se han exigido medidas como rebaja de los ratios pero no llegan los profesores necesarios para efectuarlo). La única inversión de importancia es el llamado "Hospital de pandemias" que, dado su uso muy excepcional, no tiene mucho sentido viendo lo rápidamente que se logró habilitar el IFEMA para una situación de emergencia.

Es decir, ahora mismo falta dinero para algunas cosas importantes, mucho más que una mísera rebaja fiscal para la población. Y cuando haya que plantearse estímulos, que seguramente no es el momento, deberían ser más ambiciosos. La anunciada rebaja fiscal no parece la medida más inteligente en estos momentos, la verdad. Recuerda a los 400 euros de Zapatero que solo sirvieron para agravar la crisis que venía.

Imagen | PP Comunidad de Madrid

Temas

Publicidad

Publicidad

Publicidad

Inicio

Explora en nuestros medios