Compartir
Publicidad
Publicidad

Diez consejos para renegociar tus deudas

Diez consejos para renegociar tus deudas
Guardar
9 Comentarios
Publicidad
Publicidad

Hemos comentado hace nada acerca de la Guía para sobrevivir a la recesión que ha editado el Gobierno irlandés. Ya comentaba que estaría encantado de que una iniciativa similar prendiese en España. Pero como no soy iluso encaminemos hacia eso tan bonito llamado autogestión. Démonos consejos a nosotros mismos sobre el tema. En este blog, y en otros de la familia de Weblogs como Pymes y autónomos o Ahorro Diario podéis encontrar ideas al respecto. Pero miremos hacia afuera.

En Riesgo y Morosidad se han decidido a dar ocho consejos para negociar con tus acreedores. Ese tu es genérico, vaya, pero en general, haberlos haylos. El caso que se centran en los deudores particulares, aunque creo que, con su correspondiente adaptación es perfectamente aplicable a la gestión financiera de las pymes. A continuación los cito, los comento, y de bonus track incorporo dos de mi cosecha.

  • 1. Toma la iniciativa y haz la primera llamada

Muy cierto. Si tienes intención de pagar, si sabes que vas a hacerlo, es mejor comenzar con buen pie, dar la cara, y exponer la situación. El gesto contrario causa desconfianza, y besa no s buena base para el inicio de un proceso de recobro/repago. Y por supuesto, afronta dicha toma de contacto de un modo constructivo. Adios a los dramatismos, exculpaciones propias, o culpabilizaciones ajenas, etc.

  • 2. No ignores tu deuda: Evita las empresas de recuperación de impagados.

Lo acabamos de decir, pero por abundar en el tema, el autismo procesal no es una buena solución. Me refiero a esa gente que no recoge los burofaxes, las comunicaciones del juzgado y que piensa que ojos que no ven, bolsillo que no siente. Ese tipo de prácticas limitan, y mucho, ya no solo la información de la que disponemos, también las posibilidades de defensa en un pleito.

  • 3. No mentir sobre la deuda.

Queda bastante ridículo negar la deuda, especialmente cuando nos consta que no es así. El que te hace la llamada suele estar cargado de documentos. Otra cosa es que tengas que decir amén a todo. Me gusta la llamada de Riesgo y Morosidad a la escucha.

  • 4. No acordar un calendario de pagos poco realista.

En una primera fase del proceso se suele llegar a un acuerdo con un plan de pagos, que permita ponerse al día. Pues bien, es mucho mejor discutir aqui, y fijar una realista que, por quitárnoslo de encima, aceptar cualquier propuesta inviable y luego incumplirla. Eso debilita posteriores negociaciones.

  • 5. No facilitar información personal.

Bien. Una de las ventajas de la escucha que recomendábamos es que nos enteramos de más cosas. Y la otra es que evitamos contarlas nosotros. Ojo con suministrar información que desconoce nuestra contraparte. Eso si, en ocasiones deberemos hacerlo para cimentar una negociación. Si le digo que loe voy a pagar una suma X deberé justificar su procedencia, para resultar mínimamente creíble.

  • 6. Verifica la deuda.

Cierto, muy cierto. Debemos cotejar documentalmente que la suma que se nos reclama se corresponde con la realidad, y si no lo vemos claro exponerlo, o incluso negociarlo, teniendo en cuenta que una entidad financiera difícilmente nos condonará aquello que corresponda al capital pendiente, y será más flexible en otras partidas.

  • 7. Contrata a un abogado.

Muy cierto. si somos conscientes de que el asunto va a acabar en los juzgados conviene tenerlo cuanto antes, no esperar a que desemboque en el procedimiento judicial. Eso permitirá una mejor defensa de nuestros intereses, y que el profesional no deba jugar con tdas las cartas ya dadas.

  • 8. Concurso de Acreedores.

Como bien recuerdan en Riesgo y Morosidad no lo recomiendo para particulares, hablando en términos generales.

A continuación los bonus tracks prometidos:

  • 9. Valora los posibles daños.

Conviene que hagas un estudio de los bienes e ingresos que se pueden ver en peligro, asi como del impacto de las acciones judiciales en tus relaciones familiares, sociales o profesionales. Es básico para establecer una estrategia.

  • 10. El más débil debe arriesgar.

Si tienes varios acreedores, y uno de ellos tiene muchas bazas a su favor en formar de garantías hipotecarias y avales, debes ser consciente de que quien debe jugársela tiene que ser otro que cuente con muchas menos a su favor. El acreedor que lleva todas las de perder debe ser el que se trague buena parte del problema. Por ejemplo, cliente con hipotecario de 60000 euros con una entidad y préstamo personal de 30.000 con otra. Esta última debe ser la que apriete, y la que quizás tenga que asumir el 100% de la deuda para conseguir dicha garantía. Quizás.

Mi idea es que esto sea colaborativo, asi que teneis los comentarios a vuestra disposición para aportar más sugerencias. Y también para criticarme, evidentemente.

Vía | Riesgo y morosidad
En El Blog Salmón | ¿Es el concurso de acreedores la solución para las familias en crisis?
Imagen | ooOJasonOoo

Temas
Publicidad
Comentarios cerrados
Publicidad
Publicidad
Inicio
Inicio

Ver más artículos