Compartir
Publicidad

El mundo confia en Obama

El mundo confia en Obama
Guardar
2 Comentarios
Publicidad
Publicidad


Es inevitable que la gran mayoría de la población de Estados Unidos. por no hablar de también parte del resto del mundo, esté deseando que Barack Obama que toma posesión de su cargo como Presidente de la primera potencia económica mundial dentro de un par de días se convierta en el salvador de la economía mundial. Es una cuestión de novedad y por tanto lo ven como el salvador de ésta mala situación, al igual que pudo pasar en su momento y en otros temas con otros líderes mundiales.

Uno de los múltiples sondeos realizados a la población americana tras las elecciones generales de EEUU indica que más del 75% de la población espera que Obama no quebrará sus expectativas de mejora económica durante su mandato, aunque del mismo modo, la mayoría reconoce que sabe que es inevitable que hayan al menos dos años más de “vacas flacas” antes de una mejor situación.

Obama es sin duda una de las piezas claves de la economía mundial. En general Estados Unidos presenta un Estado algo cuestionado en cuanto a sus reglas de juego financiero pero muy seguro en cuanto a niveles de empleo (al menos de momento), un pequeño problema de deflación (que seguramente se regulará en cuanto vuelvan a subir un poco los tipos de interés la reserva federal americana), aunque lo más probable es que no caigan en la tan conocida como trampa de la liquidez.

No sólo se espera que el plan económico y de reformas fiscales y financieras que Obama presentó en su programa electoral se lleve a cabo sino que además sea un revulsivo inmediato a la mala situación que lleva sufriendo su país desde 2007. Principalmente Obama desea introducir una mayor cantidad de controles intermedios entre las operaciones financieras de mercado abierto, como ocurre por ejemplo en España, en donde ciertas entidades rectoras supervisen las operaciones y de ese modo no se produzcan situaciones como las famosas: “hipotecas Subprime”

Otro de los puntos fuertes es la ayuda al que es el segundo sector de EEUU después del petrolero, el automovilístico. En donde desea plantear un modelo de avance y tecnificación en sus producciones, además de que se produzca un avance tecnológico en los vehículos dirigiéndolos hacia el consumo eficiente.

Y por último la idea de ahorrar muchos costes en la economía doméstica, con una gran inversión en energías renovables, que ayuden al ahorro energético general a largo plazo de cada uno de los estadounidenses. Uno de los puntos de innovación tecnológica en los que dicho país se encuentra en peor situación y que es muy importante de cara al futuro más inmediato.

Imagen | bethcanphoto
Fuente | cincodías

Temas
Publicidad
Comentarios cerrados
Publicidad
Publicidad
Inicio
Inicio

Ver más artículos