Lo hacían nuestras abuelas y también nuestras bisabuelas. Aseguraban que era la mejor forma de guardar el dinero ganado con tanto esfuerzo y sudor. Han pasado muchos años, décadas incluso, pero parece ser que los españoles estamos volviendo a una costumbre tan práctica como ¿efectiva?: la de guardar el dinero bajo el colchón.
Y si tú aún no lo has hecho, ¡deberías! O al menos esto es lo que asegura el Banco de España. Bueno, no dice nada de guardar los euros bajos del colchón donde dormimos, pero sí de tener una cantidad prudente siempre disponible en casa. Lo que se conoce como dinero en efectivo “por si las moscas”.
En pleno 2026, el auge de los pagos digitales ha reducido el uso cotidiano de monedas y billetes. Es una realidad. Sin embargo, también ha aumentado la preocupación por posibles fallos tecnológicos, apagones eléctricos o incidencias que dejen fuera de servicio cajeros automáticos y terminales de pago. Si esto ocurre, ¿cómo podemos acceder a nuestros ahorros y realizar nuestras compras?
El Banco de España insiste en que disponer de una pequeña reserva de efectivo puede resultar fundamental ante situaciones imprevistas.
La recomendación actual pasa por contar con entre 70 y 100 euros por persona para cubrir necesidades básicas durante al menos 72 horas, especialmente en casos de caos donde los pagos electrónicos puedan dejar de funcionar.
El efectivo vuelve a ganar importancia como reserva de seguridad
La digitalización financiera avanza a velocidad de crucero. Cada vez más consumidores pagan con móvil, tarjeta o aplicaciones instantáneas. Pero, por otro lado, los organismos monetarios europeos llevan tiempo alertando de que depender exclusivamente de sistemas electrónicos puede convertirse en un problema cuando se producen incidencias técnicas.
El Banco de España considera que mantener una cantidad mínima de efectivo en casa permite conservar autonomía financiera en momentos críticos. Dicha cifra orientativa de entre 70 y 100 euros por persona se calcula para afrontar compras básicas como alimentación, medicamentos, combustible o pequeños gastos urgentes durante varios días.
La reserva de efectivo se ha más que duplicado desde 2023
Pero vaya, que disponer de cada vez más dinero en casa no es algo nuevo. Según el Informe de Inclusión Financiera 2025 del Banco de España, la cantidad de ciudadanos que mantienen dinero reservado por precaución ha aumentado de forma significativa en apenas dos años.
En concreto, la reserva preventiva de efectivo ha pasado del 0,6% registrado en 2023 al 1,4% en 2025. El propio organismo reconoce incluso que este incremento les sorprende, porque estamos inmersos en un contexto de digitalización masiva de los pagos.
Entonces, ¿cuánto dinero llevamos realmente encima?
Según el Estudio sobre Hábitos en el Uso del Efectivo 2025, los españoles llevan encima una media de 45 euros en el bolsillo, pero ojo con matices.
La cifra aumenta en municipios pequeños o zonas con problemas de exclusión financiera, donde muchos vecinos continúan dependiendo más del efectivo por la falta de oficinas bancarias o servicios digitales estables. En estas localidades, la cantidad media supera los 60 euros.
El informe también indica que aproximadamente la mitad de la población solo conserva el dinero imprescindible para los gastos cotidianos más inmediatos.
El efectivo sigue siendo el medio de pago más utilizado
Aunque las alternativas digitales continúan creciendo, el efectivo mantiene todavía una posición dominante en España. Durante 2025, el 57% de la población lo utilizó como principal medio de pago.
Eso sí, el uso diario ha retrocedido de forma importante. Hace dos años el 64,9% utilizaba efectivo cada día, mientras que ahora el porcentaje baja hasta el 54,5%.
En paralelo, aumentan como no los pagos digitales. El porcentaje de personas que utiliza principalmente métodos electrónicos sube del 40% al 42,5%, mientras que los pagos móviles se consolidan como una de las fórmulas que más crecen. Actualmente, el 15,3% de la población ya utiliza el móvil como principal sistema de pago, frente al 8,2% de 2023.
Bizum también sigue ganando terreno y ya es empleado por el 37% de los ciudadanos para transferencias entre particulares.
Los mayores y los pequeños municipios siguen dependiendo más del metálico
Las diferencias por edad y territorio continúan siendo muy marcadas. El efectivo sigue teniendo un peso especialmente elevado entre las personas mayores de 64 años, donde alcanza el 79% como principal medio de pago.
En los municipios con menos de 5.000 habitantes el uso del dinero físico incluso aumenta. Allí pasa del 65% registrado en 2023 al 72% en 2025, mientras que en las grandes ciudades baja ligeramente.
Las zonas sin oficina bancaria estable también muestran una fuerte dependencia del efectivo. En estos lugares, el 71% de los vecinos utiliza el dinero físico como método principal para sus compras habituales.
Imágenes | Andrés Simón, Zulian Firmansyah
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