Teletrabajo: el inesperado aliado en la lucha contra la inflación

Teletrabajo: el inesperado aliado en la lucha contra la inflación
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La inflación está disparada en todo el mundo. En España concretamente el último dato publicado por el INE nos da una inflación anual en junio de 2022 del 10,2%, siendo la tasa subyacente un 5,5%. Y no parece que vaya a bajar.

Los Bancos Centrales de todo el mundo están subiendo los tipos para contener este dato, el último en hacerlo ha sido el Banco Central de Canadá con una espectacular subida de 100 puntos básicos. Sin embargo estas subidas de tipos todavía no están frenando la inflación. Y curiosamente el teletrabajo podría ayudar a hacerlo.

Efectos de segundo orden

El principal problema de la crisis energética en la que nos encontrarnos es que empiece a propagarse a todos los sectores. Es decir, tenemos alta inflación por unos precios energéticos desmadrados y también por problemas en la cadena de suministros global. Pero una vez que tenemos alta inflación (sea por el motivo que sea) empieza a haber efectos de segundo orden.

El mayor efecto es que los trabajadores empiezan a demandar mayores sueldos, para contener la sangría en las finanzas personales, ya sea en la misma empresa o cambiando de empleo. Y las empresas acaban cediendo porque de lo contrario la gente se va. Y sus costes aumentan y repercuten esta subida de costes en los precios de venta de los productos.

Es una espiral difícil de parar y por eso es importante atajar la inflación lo antes posible, para evitar estos efectos de segundo orden. Y curiosamente en EEUU se ha visto ya que el teletrabajo puede ayudar a parar esta espiral inflacionaria.

El teletrabajo como perk

Las empresas de EEUU están viendo que conceder teletrabajo a sus trabajadores hace que no sean tan exigentes con el sueldo. Es decir, el teletrabajo es como un beneficio al trabajador, un perk, que hace que no busque otras cosas como un sueldo mayor.

Además tener a muchos empleados teletrabajando hace que las empresas reduzcan sus costes, ya que trasladan parte de los costes a los propios trabajadores. Por ejemplo una empresa con muchos teletrabajadores puede necesitar menos espacio de oficina.

Ambos efectos están ayudando a las empresas a contener sus costes fijos. Es cierto que los costes energéticos están ahí, pero si la masa salarial se contiene una vez que pase la crisis puede que la alta inflación no sea permanente.

¿Es trasladable esta situación a un país como España? Lo primero que hay que tener en cuenta es que en España se teletrabaja mucho menos que en EEUU. Allí un 60% de los trabajadores lo hacen desde casa al menos un día a la semana, mientras que en España, en el año del lock-down (2020) solo el 37% de los trabajadores lo hizo desde casa, y ahora ese porcentaje ha bajado.

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