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CCOO: de Citibank a Bankia, o la banca es un pañuelo

CCOO: de Citibank a Bankia, o la banca es un pañuelo
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Yo he visto cosas que vosotros no creeríais: atacar naves en llamas más allá de Orión, he visto rayos C brillar en la oscuridad cerca de la Puerta de Tannhäuser…y a El País publicar la contabilidad de Comfia, la Federación de Banca de CCOO, entre los años 2008 y 2012, asistiendo a un auténtico cruce de descalificaciones y golpes bajos entre lo más granado de la progresía de este país.

Resumiendo la situación, el diario de PRISA se hace con la contabilidad de Comfia en los años duros de la crisis y la pública con todo lujo de de detalles y análisis. Se destaca en la información los pagos a delegados de CCOO por 3,7 millones de euros, así como los gastos de 14 millones de euros en viajes y reuniones. Y para no dejar nada a la imaginación el diario independiente de la mañana nos ofrece los datos desglosados partida por partida.

El asunto da para mucho, y a más de uno le va a tocar cabalgar el tigre de sus contradicciones.

¿A qué no mola que te hagan un Falciani?

No será la última vez que haga referencia a la entrevista de Francino a Martínez, el secretario general de COMFIA, en La Ventana de la SER. Por ahora nos vamos a a quedar en la queja respecto a la legalidad en cuanto a la obtención y publicación de dichos datos. Hace referencia al carácter delictivo de la acción mediante la cual dichos datos salieron del sindicato y de cómo se vulnera la Ley de Protección de Datos mediante la publicación de los mismos.

Comparto la indignación del caballero con el hecho de que se vulnere la intimidad de esas personas, y también me cuestiono la legalidad del robo y difusión de esta información, por mucho que ya habrá quien lo tamice con el derecho constitucional a la información. Lo que me pregunto es sí esta protección de la intimidad solamente la prescriben para ellos mismos pero no para los demás.

Lo digo ya que desde CCOO se ha aplaudido y jaleado la difusión de la lista Falciani, por lo que me cuesta entender cuál es el razonamiento para entender que el robo y publicación de datos bancarios es algo fantástico y la apropiación y difusión de la contabilidad de COMFIA es un atropello legal. En este sentido, esta indignación selectiva es muy similar a la que han sufrido aquellos que tras hacerle la ola a Falciani en el desarrollo de su plan B se han molestado, y mucho, con las revelaciones del caso Monedero.

Habrá quién diga que la diferencia entre el caso Falciani y el de CCOO es que un caso hay ilegalidades e incluso delitos y en el otro no. Es una excusa débil, ya que se han publicado los datos de personas de todo tipo y condición, muchas de las cuales estaban perfectamente al día de sus obligaciones legales y fiscales y que han se han visto expuestas a la opinión pública del mismo modo que los delegados de Martínez (dicho lo cual, uno que es muy rigorista, incluso en el caso de aquellos que cuentan con claros elementos que les harían sancionables o imputables tienen derecho a su intimidad y a que se respeten los procedimientos legales a la hora de la obtención de las pruebas y de su enjuiciamiento).

¿De qué se le acusa a Comfia?

Sinceramente, a la luz de los datos publicados por El País, y salvo que se guarden un as en la manga, no detecto ilícitos penales ni fiscales. Es más una cuestión ética o de estética, que una cuestión legal.

Por un lado, se pretende señalar que, mientras se destruía empleo en la sociedad en general y concretamente en el sector bancario, personal liberado que estaba cobrando un sueldo de su empresa percibía unos complementos por parte del sindicato. Hasta donde se ha publicado, dichas retribuciones, bajo el formato de contratos asociativos, han cotizado a la Seguridad Social y a Hacienda.

Por otro lado, esta el tema de los gastos. Como indica Martínez, se trata de gastos vinculados a la actividad sindical, y seguramente, junto con los jurídicos sean de los más relevantes que deba tener un sindicato, especialmente el de una organización que atienda a redes distribuidas como las bancarias, diseminadas por todo el territorio nacional. En este sentido, gastar 14 millones de euros en 5 años en viajes y reuniones con la dimensión de COMFIA no parece excesivo.

Supongo que algunos puedan estar sorprendidos con esta toma de posición por mi parte, pero es que uno nunca ha estado contra el sindicalismo. Cosa distinta es que esté en contra de determinadas prácticas sindicales, de determinados modelos de financiación, e incluso de la propia concepción de la representación sindical de nuestro Derecho. Pero esa es otra historia.

Ahora bien, que entienda que, con estos datos, no haya ilícitos no significa, tal y como apuntaba más arriba, que no haya comportamientos o gestos bastante feos, y que difícilmente pueden ser comprados si no es desde la militancia acrítica o pesebrista.

Comfia, entre Citibank y Bankia

Por ejemplo, en lo relativo a los complementos, retribuciones o sobresueldos pagados por CCOO a sus delegados, la justificación de que si no se paga no tendrían delegados, de que se está compensando el cierre a la promoción profesional de dichos delegados, etc, suena raro, raro, y ética y estéticamente lamentable:

  • Muchos de esos delegados entiendo que son liberados a tiempo completo, cobrando su remuneración directamente de la empresa. ¿Les parece insuficiente cobrar lo mismo que sus compañeros que trabajan en el día a día de la firma?
  • Si se equipara la acción sindical como una actividad retribuida pudiéramos pensar que, como cualquier profesional, están en el mercado, que se compran y se venden. No sé si estoy casa muy bien con las concepciones que dicen defender.
  • Respecto al freno a la promoción profesional me entra la risa con la generalización hay bastante casos en los que la incorporación a dichas funciones son consecuencia y no causa de dicha falta de expectativas de promoción, pero es que además todos conocemos ejemplos de representantes sindicales para los que su incorporación a esta actividad ha supuesto una excelente vía de promoción profesional en esa empresa y fuera de las mismas. Sin ir más lejos en CCOO tenemos un par de nombres bien representativos.

Respecto a los gastos, que supongo que a estas alturas ya habéis revisado, hay algunos datos que me llaman poderosamente la atención, y es cómo se mantiene la vinculación con la antigua cúpula de COMFIA que transitó hacia el sector privado, previa parada y fonda de uno de ellos en el Consejo de Administración de Bankia. Es curioso como convergen los gastos de las tarjetas black de los Consejeros de CCOO de Caja Madrid y los del propio sindicato en un local que, según la información del periódico, es copropiedad de la antigua secretaria general de COMFIA y de su pareja, exmiembro de la dirección sindical y exconsejero de la caja madrileña. Es como un cocido madrileño, distintos pero juntos y bien avenidos.

Digo que es curioso ya que la salida de la exsecretaria general no fue pacífica, y se fue dejando en el aire asuntos como el sonado caso Citibank, del cual salieron judicialmente sin mácula ella y su exsindicato, lo que no quita para que, cualquiera con cierto espíritu sensible, tenga revuelto el estomago al terminar de leer el relato fáctico.

Aquí me gustaría enlazar con cómo se ufana el actual secretario general del grado de afiliación y de mejora económica del sindicato. Más allá de lo que señala el propio Robinson al indicarle que, ante la desesperación uno se agarra a un clavo ardiendo, cabe preguntarse hasta qué punto en la mejora de las cuentas sindicales no influye también partidas como las citadas en el caso Citibank o los gastos que giran los sindicatos en los procesos de los ERE, propias de entidades en crisis. Y también cabe cuestionarse acerca de la cuota de responsabilidad que Cofia asume sobre el desastre de Bankia o la desaparición de Citibank España, a pesar de sus brillantes acuerdos.

PD: os recomiendo terminar de oir la entrevista hasta el final, para ver como el representante del sindicato pretende meter el dedo en el ojo a Francino con un saludo a los despedidos de la SER. Si es que son como niños.

Más información | CCOO, El País

En El Blog Salmón | El futuro de los sindicatos, El Patrimonio Sindical

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