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El subastado de la reforma fiscal

El subastado de la reforma fiscal
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Interesante planteamiento el que hacen en CincoDías respecto a las estrategias electorales en materia de economía de los dos grandes partidos de cara a las elecciones de marzo. Según el periódico, el PSOE estaría retrasando la plasmación de su programa económico a la espera de conocer en detalle las propuestas del Partido Popular. Y el ministro Pedro Solbes estaría por la labor de, en todo caso, no entrar en una competencia desaforada por "mejorar las condiciones" que ofrezcan los populares, sobre todo en materia fiscal.

Y es que está claro que las rebajas fiscales proporcionan grandes titulares y son sin duda unos estupendos argumentos de cara a llegar a los electores en tiempos de campaña. Pero según estas informaciones Solbes opinaría (y le alabo la opinión) que hay que tener cuidado con hasta dónde se pueden hacer promesas. Porque después, el partido que gane las elecciones y forme gobierno tiene que atenerse a esas promesas. Y lo que sobre el papel, y en plena euforia preelectoral, es fácil decir, luego dentro de la legislatura es más difícil de hacer. Y las cuentas tienen que cuadrar.

Este planteamiento me ha recordado mucho a los subastados de la pocha.

Para los que no conozcan este juego de cartas, la dinámica habitual es que, conociendo el palo que pinta, todos los jugadores tienen que decidir antes de comenzar la mano cuántas bazas se van a llevar. Pero hay unas manos especiales, llamadas "subastados", en las que no se conoce a priori qué palo pinta, sino que eso lo decide el que más bazas diga que se va a llevar.

Dentro de estos "subastados", alguien podría tener la tentación de decir un número de bazas muy alto por el mero hecho de superar a sus contendientes. El problema es que luego, si no ha hecho los cálculos bien y ha subastado demasiado por lo alto, le va a resultar difícil "hacerse" sus bazas.

PSOE y PP podrían entrar en esta dinámica fácilmente. Se trataría de hacer las propuestas más arriesgadas en términos económicos y fiscales con el mero objetivo de "mejorar" la apuesta del otro y conseguir mucha repercusión mediática. No importa demasiado en la medida en que no se ganen las elecciones. Pero si se ganan... estás condenado a jugar con lo subastado. De ahí que el planteamiento de Solbes me parezca prudente y adecuado: más vale no meterse en la espiral de "mejoras fiscales mediáticas" (e inconscientes) porque luego, cuando toque formar gobierno, hay que aplicarlas...

Foto | Amaneiro

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