El español medio gasta 350 euros en carne al año si es de macrogranja: analizamos los precios para saber cuánto le costaría pasar a extensiva

El español medio gasta 350 euros en carne al año si es de macrogranja: analizamos los precios para saber cuánto le costaría pasar a extensiva
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Las 'macrogranjas' están en el centro del debate en España en este convulso inicio de año. Las declaraciones del ministro de Consumo, Alberto Garzón, sobre la calidad de la carne española producida en estas instalaciones han encendido un debate político que va a centrar en las próximas elecciones de Castilla y León.

Y es que la industria cárnica es muy poderosa en nuestro país, ya que supone el 25,2% del total de la industria alimentaria, una actividad que supuso unos ingresos de 27.959 millones de euros en 2020, según el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación.

Porque en España somos amantes de la carne. Se consume mucha más que en el resto de Europa y de la indicada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como saludable para la dieta y evitar la aparición de enfermedades cardiovasculares, entre otras. Según el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, cada español consume casi 50 kilos de carne al año -datos de 2020-, lo que se traduce en un gasto de que equivale a una media de 349,54 euros por persona al año (39,17 eros por persona/año más que lo gastado en 2019).

El debate sobre la calidad de la carne y las macrogranjas ha puesto el acento en un tipo de ganadería, predominante en España (el 80% de la carene de nuestro país), que busca maximizar los beneficios reduciendo costes, de ahí la crítica de Garzón a la calidad. Todo eso hace que los españoles paguen menos por comerse un filete que si predominara el modelo de ganadería extensiva y ética, cuyos costes son mayores.

¿Qué pasaría entonces? ¿Cuánto notaríamos la diferencia en la cesta de la compra?

Los costes más bajos de Europa

Según los datos Registro General de Explotaciones Ganaderas, las explotaciones de tamaño reducido o pequeño han disminuido en España en alrededor de un 50% desde el año 2007. En este mismo tiempo, las explotaciones clasificadas como Grupo 3, que, a falta de una definición de ámbito estatal, podemos entender como macrogranjas, han aumentado un 49%.

Y la razón es clara: las sucesivas crisis económicas se han llevado por delante buena parte de las pequeñas producciones, donde cuesta mucho más sacar rentabilidad que en las grandes. Es difícil establecer cálculos de cuánto más, pero vamos a intentarlo.

Un estudio del economista especializado en producción porcina Robert Hoste, del Instituto de Investigación LEI de la Universidad Wageningen de Países Bajos, señala que España tiene los costes de producción más baratos de la UE. En concreto, de 1,61E por kg de peso de sacrificio en caliente, frente a los 2,03€ de Suecia, el país donde son más caros.

Por su parte, los productores de carne de vacuno estiman que, coste medio de producción de un kilo de carne del animal en vivo ronda los cuatro euros.

Ahora viene la parte de la ganadería extensiva. Este tipo de explotaciones pequeñas, que se centran en la calidad de vida de los animales, alimentándoles de buenos piensos y dejándoles pastar y vivir al aire libre tienen más costes. Porque sale mucho más barato comprar pienso para 5.000 vacas que para 100, ya que las grandes explotaciones optimizan más los costes.

Además, intentan que la carne tenga un precio justo para productor y comprador, pagando sueldos más elevados para que en el proceso no pierda nadie, o lo menos posible. Así, estiman que engordar a los animales y producir la carne puede costar el doble de caro que en una macrogranja.

Por lo tanto, si tomamos esta estimación como referencia, en caso de que el modelo de ganadería intensiva se vaya dejando atrás para favorecer la ganadería extensiva, el español medio podría pagar el doble por comerse un filete. Es decir, los 350 euros de media per capita que pagamos al año podrían pasar a ser unos 700 euros.

Un precio que el sector consideraría más acorde a lo que realmente le cuesta la producción. Pero respiren tranquilos, esto no va a pasar, a menos a corto plazo (hay planes a largo que están firmados en compromisos con la UE)

El Gobierno y la oposición se han lanzando en tromba a defender la ganadería y su status quo, pues hay muchos votos en juego, sobre todo en Castilla y León. Pero sí que la polémica invita a una reflexión y a no dar las cosas tan por sentadas, porque la ganadería, según el Ministerio para la Transición Ecológica, está detrás del 9,1% del total de emisiones de efecto invernadero en España, es decir, 24,8 millones de toneladas brutas de CO2. Casi nada.

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