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Opel: el libre mercado necesita protección

Opel: el libre mercado necesita protección
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Como hablé anteriormente, en estos momentos los políticos de varios países se están posicionando para que estén protegidos sus trabajadores en las plantas que tienen en sus países.

Como vemos en el gráfico, hay muchos empleos en juego y, teniendo en cuenta el peso de la empresa en Alemania, no sólo porque ahí está la sede de Opel, no sorprende que ellos estén liderando el proceso.

Como hablamos antes, los británicos, con su Vauxhall, y los suecos, con Saab, están tomando parte también para asegurar su situación.

El país donde se ha oído bastante menos es España, que es el segundo país en términos de empleo. Quizás es que están negociando de la mejor forma, la silenciosa, como he hablado en estas páginas hace mucho.

Es normal ver a políticos moverse para demostrar que están haciendo algo para proteger a los suyos, aunque algunas veces la eficiencia gana al nacionalismo sobre esta clase de decisiones.

No obstante, es importante que los que no hablan sean protegidos también, ya que hay mucho en juego.

Estos países que están maniobrando para proteger a sus trabajadores, son los mismos que proclaman sus credenciales libertarias en términos del libre mercado.

También son los que primero protestarían si los coches producidos por sus trabajadores protegidos fueran detenidos en la frontera, ya que han firmado tratados de libre comercio.

Igualmente, son los primeros que proclaman sus credenciales europeístas y dicen que mantienen la solidaridad europea que no permite a los países europeos discriminar contra otros países hermanos, en inversión, en productos y en empleo.

Por otra parte, las empresas que lo han hecho bien y que han sobrevivido sin ayuda de los presupuestos de los Estados, estarán en situación de desventaja, porque estarán compitiendo con empresas protegidas disfrutando de ayudas y de inversiones estatales. Esta competencia desleal pone en peligro sus trabajadores.

Sectores protegidos tienen gastos más altos y, como conclusión, precios más altos, perjudicando a ese gran grupo que no habla, los consumidores.

Finalmente, todo aumento del déficit para beneficiar a los pocos, a los enchufados, perjudica a ese otro gran grupo que no habla, los contribuyentes.

Vía | BBC News (en inglés)
En El Blog Salmón | La venta de Opel, países protegiendo sus trabajadores, General Motors libera a Opel: malas noticias y La eficiencia gana al nacionalismo en el sector automovilístico

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