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Lo orgánico vende, y siempre hay alguien dispuesto a comprar

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Me he reído un huevo, he de reconocerlo, con esta pequeña gamberrada de un programa de televisión holandés, Lifehunters, que se presentaron en una feria de alimentación de los Países Bajos con comida apenas tuneara de McDonalds haciéndola pasar por lo que no era. ¿Conclusión? Lo orgánico vende, y siempre hay alguien dispuesto a comprar.

Me pusieron sobre la pista de este divertimento los compañeros de Directo al paladar, y amplié la información en El blog de el comidista, de El País, para terminar de rematarlo con la visión del video. Cito a Esther Clemente, la editora de DAP:

Muchos foodies reconocieron, en la entrevista que los humoristas les hicieron después de probar la comida, que eran unos bocados deliciosos, describiendo esa “comida orgánica” como muy sabrosa en boca, o con frases tales como "es puro, es un producto orgánico muy sabroso", "la estructura es muy buena" o "es agradable cómo el sabor te envuelve la lengua” entre otras muchas alabanzas.

¿Mis conclusiones?

  1. El supuesto incremento de conocimiento del consumidor medio es mucho mas aparente que real. Pasa en la comida, en los vinos, y desde luego en temas económicos o financieros. Tiene más información pero no más criterio para procesarla.
  2. Existe la denominada espiral del silencio. Y también la espiral de la verbalización, temas de los que hay que hablar y en los que hay que manifestarse a favor de la corriente dominante, salvo que quieras ser condenado al ostracismo (incluso siendo realmente la opinión mayoritaria la proscrita). Y eso es algo que muchas veces los sociólogos, los responsables de las encuestas, etc callan o prefieren olvidar. Hay mucho consumidor encubierto (Sálvame es un buen ejemplo) y mucho falso consumidor (los documentales de la 2). La corrección política es un asco y puede dar un susto a más de uno.
  3. Recordemos aquella vieja máxima de que nunca te perdonarán haber acertado contra la opinión hegemónica (listo, que eres un listo), luego hacer exactamente lo que la tribu espera de ti es lo correcto (lo otro es tabú, pcado, un crímen)
  4. Las marcas (incluídos los partidos políticos y las religiones) que entiendan estos mecanismos psicológicos aumentarán su cuota de mercado, sus ingresos y sus beneficios. Los demás duraran menos que esos pinchitos de McMenú en la feria de los sibaritas alimenticios.

Por lo pronto, estos dos acaban de descubrir una excelente vía de negocio: montar un puesto de comida bio con un proveedor como el McDonalds.

Vía | Lifehunters

En El Blog Salmón | ¿Quién teme una barra de pan a 20 céntimos?, Alimentos: la comodidad de creer en la especulación asesina

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