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Teléfono Rojo: Trabajando para Carrefour

Teléfono Rojo: Trabajando para Carrefour
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El otro día me acerque a mi Carrefour. Ya sabéis, la típica visita de aprovisionamiento. Aparte de lo difícil que es encontrar nabos (no admito los chistes), ya que casí nunca hay, me llamo la atención una acción de marketing que me encontré en varios carteles. Aparentemente una campaña-estrategia llena de buen rollito, hasta de talante. Pero quizás es que uno se ha vuelto ya un poco puñetero, y la verdad no le hizo ni pizca de gracia. Me dio la sensación de que me estaban tomando el pelo. Pero insisto, en que quizás es que me hago mayor.

La acción que me soliviantó esta englobada dentro de una campaña llamada Cuéntaselo a Carrefour (sin ánimo de ofender a los creativos suena muy moñas). La idea es la típica de que la empresa te escucha, de establecer un canal de comunicación con los consumidores, recogiendo sus opiniones, exponiéndolas y respondiéndolas en directo. Muy 2.0. Para eso, ponen como imagen de escuchadora oficial a nuestra Carlota de 7 Vidas, Blanca Portillo (que, para darle sustancia al asunto, emplea un tono igualmente moñas al estilo de Elena Francis). Hasta ahí más o menos normal, cursi pero normal. Pero es que dentro de ese Cuéntaselo a Carrefour se han sacado de la manga un Teléfono Rojo. Así en su nota de prensa exponen: "...si un cliente encuentra en otro distribuidor un producto más barato que en Carrefour, lo haya comprado o no, pueden llamar, de forma gratuita, al Centro de Atención al Cliente de Carrefour, al número 900 410 410 para comunicar las características del artículo (marca, modelo, descripción) y el lugar donde lo ha encontrado más barato". Nuestra amiga Blanca nos instruye igualmente desde el anuncio.

O yo lo he entendido mal o se estan quedando con nosotros.

Resulta que los clientes debemos hacer de espías comerciales para Carrefour. Pero eso sí, by the face. Me explico. Históricamente, los centros comerciales tenían campañas similares, pero no iguales. La clave estaba en que si yo compraba en ese centro comercial un producto X y luego lo encontraba más barato en otro lado, me devolvían la diferencia, y en algún caso hasta el doble de la diferencia. Ahí había un estímulo para colaborar con el distribuidor. Aquí no. Aquí Carrefour te dice que si quieres comprar igual de barato en sus centros, tienes que esperar 24 horas (debe ser el tiempo que necesitan para abroncar al proveedor). Y si tengo algo más barato en otro lado, ¿por qué voy a esperar ese tiempo a comprárselo a Carrefour? ¿Qué gana el consumidor?

Esta estrategia me recuerda otra muy clásica de "esta es mi oferta, pero si encuentras otra más barata, tráemela que te la igualo". Una postura absolutamente defensiva y conservadora. Muévete tú que yo me limitaré a igualarte la oferta. No hombre, si encuentro algo mañas barato primare a quien primero me lo ofrezca, no a Don Cómodo. Para ganar una subasta hay que superar la puja, no igualarla. Siendo positivo, al menos le podré contar a Blanca lo de mis nabos.

La foto es de Comandante Diego.

En el Blog salmón | iPhone: desnatado de precios de libro y Y el marketing de este siglo

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