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¿Cómo se hizo rico el lobo de Wall Street?

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Hemos hablado anteriormente del lobo de Wall Street, la película y el personaje real de Jordan Belfort. Pero nunca hemos hablado de las prácticas con las que se hizo rico. La película se centra mucho en la parte de cómo gastaba el dinero, pero no tanto en cómo lo ganaba. Algo que a algunos echamos de menos en la película.

Obviamente estas prácticas son completamente ilegales, no son la forma legal de hacerse rico. Pero no se puede negar que han funcionado, y que, es posible que lo vuelvan a hacer, si es que nadie las está usando ahora mismo para ganar dinero (algo que dudo).

Pump and dump

Pump and dump es un viejo conocido, pero ha sucedido múltiples veces. En pocas palabras consiste en comprar muchas acciones de una empresa y subir artificialmente su valor para venderlas en el punto álgido. Esto se consigue convenciendo a inversores de que compren acciones de esta empresa basado en sus potenciales posibilidades de revalorización.

El precio de la acción sube mucho y en ese momento los inversores que están perpetrando el fraude se deshacen de sus inversiones, simplemente esperando a que la burbuja que han creado explote mientras que ellos ya tienen sus bolsillos llenos. Normalmente tanto la compra inicial antes de “calentar” el valor como deshacerse de las acciones se hace poco a poco, especialmente para no influir uno mismo en el sentido contrario al que se quiere.

En el pasado el modo de hacer esto era mediante llamadas a puerta fría (cold calls), aunque se sigue haciendo. Hoy en día el uso de Internet (foros, redes sociales, spam...) han cambiado eso por ser más efectivos en el coste.

Este tipo de operativa es muy complicada hacerla con empresas grandes, básicamente porque los defraudadores empiezan con pocos recursos, pero en cambio es más factible hacerlo con empresas más pequeñas con menos capitalización y volumen, en las que las transacciones pequeñas se notan más.

Por eso en el Lobo de Wall Street se centraban en los penny stocks (acciones con valor pequeño por acción) y las pink sheets (listados donde venían estas empresas). La falta de supervisión y regulación de estos mercados hacían un entorno más amigable para personas con pocos escrúpulos. Su empresa, Stratton Oakmont, fue la mayor empresa que operaba en el mercado OTC de su época.

High pressure sales

Hemos hablado antes de las llamadas a puerta fría, que se consideran un modo legítimo de alcanzar a clientes potenciales por la SEC ( Securities and Exchange Commission, uno de los organismos equivalentes a la CNMV estadounidense), están reguladas sobre lo que se puede hacer o no.

Por ejemplo los que llaman han de indicar su empresa, su dirección, número de teléfono, han de llamar entre las 8:00am y las 9:00pm (salvo que tengan autorización expresa), llamar sólo a aquellos que no estén en las “Do not Call Lists”, tener consentimiento escrito antes de tomar el dinero del cliente y tratarlo con respeto. Es decir, se trata de una limitación en lo que pueden hacer y lo que no. Por ejemplo una película en la que aparece esto de modo legítimo es en al famosa “En busca de la felicidad”, protagonizada por Will Smith.

Por otro lado una llamada de ventas de alta persuasión (high pressure sales) es diferente. La otra persona al teléfono estará todo el rato dando argumentos de venta y tendrá preparados todos los contraargumentos. Todos el tiempo que esté hablando por teléfono será para vender continuamente. Lo más probable es que no nos dejen decir una palabra.

Pero entre un vendedor muy persuasivo y una llamada ilegal la diferencia es sutil. Normalmente nos haremos a la idea cuando empiecen a decir que se trata de una oportunidad única en la vida, que se trata de información confidencial, que han desarrollado una tecnología disruptiva, se negarán a ofrecernos información por escrito (eso tarda tiempo y hay que darse prisa en este momento) y puede que ni siquiera estén debidamente registrados.

OPVs fraudulentas

En la película sólo se menciona el caso de Steve Madden, pero la empresa de Jordan Belfort estuvo detrás de 35 salidas a bolsa. En el caso de la película (Steve Madden), el propio CEO y fundador que le daba nombre a la marca tuvo que renunciar a su posición y pasar 41 meses en la cárcel, aunque siguió haciendo diseños para la empresa.

Normalmente cuando una empresa sale a bolsa contrata a uno o varios bancos de inversión para que se encarguen de encontrar a los primeros inversores (particulares, fondos, etc). Jordan Belfort tenía a su equipo perfectamente entrenado para vender, por lo que no le costó mucho sacar a bolsa a Steve Madden, a un precio más alto de la cuenta y siendo él propietario (a través de testaferros) de parte de la empresa.

Aunque podamos parecer indefensos ante todo esto, existen mecanismos mediante los cuales este tipo de fraudes suelen ser detectados, (desafortunadamente, no a tiempo). aparte, tampoco es tan fácil conseguir montar un chiringuito como eso. A pesar de ello de vez en cuando, algunos fraudes consiguen escaparse durante años y acabamos con historias como la de Belfort o las de Madoff.

Eso sí, para que ellos se hagan ricos, tiene que haber alguien que confíe en darles su dinero, distinguir a defraudadores de personas honestas es la mejor protección que podemos tener.

En El Blog Salmón | Las tarjetas de Caja Madrid / Bankia: un escándalo, pero menor

Más información | Slate (sobre Steve Madden), SEC (I y II)

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