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Ministerio de Trabajo: me he quedado con tu cara, chaval

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Supongo que ayer éste fue el vídeo tonto del día. Comparecencia ante los medios del Ministro de Trabajo, y declaraciones sobre el traído y llevado tema del diálogo social, y las posibilidades de retomar el mismo en el futuro. Al finalizar la misma, un periodista de RTVE intenta obtener la opinión de Corbacho acerca de las últimas manifestaciones del Presidente de la Patronal, realizadas prácticamente en paralelo con las explicaciones del socialista. Eso le sienta a cuerno quemado a un responsable de prensa del Ministerio, que se interpone ante el periodista, le dice que hay otros procedimientos, que no le gusta nada como se ha portado, y que, en la medida de sus posibilidades, va a hablar con los jefes del mismo para que no le vuelvan a mandar a dicho Ministerio.

Digamos que, traducido a idioma de la calle, ha venido a ser un chaval, me he quedado con tu cara y aquí no vas a volver a currar. Casi, casi que me ha recordado algún episodio gil-eriano. Lo cierto es que este owned (termino que me aportan mis amigos geeks), con sus escasos segundos de duración, nos ofrece distintas opciones para comentar en materia empresarial, económica, etc:

  • En primer lugar mis felicitaciones al periodista y al medio. Criticar he criticado a todos los medios, pero conceptualmente reconozco que los públicos no me hacen ninguna gracia. Siguen sin hacérmela, pero he de reconocer que aquí RTVE ha estado a la altura, tanto a la hora de ser protagonistas de la noticia como de su redifusión. He de aprovechar para felicitarles por el aprovechamiento que hacen de su web para hacer accesibles sus formatos. Por tanto, al César lo que es del César y a RTVE lo que es de RTVE (que no es precisamente el dinero de las telecos).
  • Resulta casi de una belleza poética es manifiesta contradicción entre lo ocurrido y el contenido que debería desempeñar el Ministerio de Trabajo. Si entendemos que su máxima debería ser velar por el derecho constitucional al trabajo creo que el contraste es violento. Siempre he defendido que, frente a los que consideran que dicho derecho se traduce en que el Estado ha de darme un puesto de trabajo si o si, se trataba más bien de la obligación del Estado de eliminar cualquier obstáculo para que el ciudadano pueda desempeñar un puesto de trabajo concreto. Pensaba por ejemplo en la típica reserva del sistema de castas indio, pero se me había olvidado el sus-vais-a-enterar del responsable político de turno.
  • Es posible que algunos sostengan que habrá habido alguna provocación previa del periodista, que el estilo reportero impertinente importado de la prensa rosa está triunfando. A mi sinceramente no me parece que sea el caso. Pero, de serlo, y enfocando el asunto desde un punto de vista profesional, el asunto tampoco tiene un pase. ¿Cómo es posible que un profesional de la comunicación no sea consciente de que le están enfocando las cámaras, de que hay que ser cuidadoso con lo que se dice en público? Siendo malos, hubiese bastado con interponerse en silencio, y chorrear luego en privado, negándolo todo a posteriori. De verdad que, en casa de herrero cuchillo de palo.
  • Una posibilidad es que estuviese nervioso. Y es que Corbacho suele soltar unas perlas graciosísimas: pensiones, crisis financiera, previsiones sobre el desempleo, etc. Entiendo perfectamente que este hombre empezase a sudar de mala manera cuando veía que su jefe podía salirse del guión.
  • Pero incluso con dichos antecedentes sorprende la agresividad con la que se dirige al reportero. Y entonces uno casa este modo de hacer, esta prepotencia, con el final abrupto del dialogo social, con lo que se comenta acerca de la famosa cena, más bien enCErroNA, según la parte empresarial. Empiezo a creerme algunas de las expresiones, tipo Harry el Sucio, que ponen en boca del Presidente del Gobierno amenazando al Presidente de la Patronal. Incluso puedo llegar a dar pábulo a determinados rumores en los que se mezclaba dinero público, paz social e intereses privados. Puedo entender entonces que, siendo este el estilo negociador del Gobierno, sus subalternos asuman que hay que ser coherente y comportarse adecuadamente.

Entre nosotros, no espero gran cosa del diálogo social, no confío para nada en esta patronal (me explicaré en un próximo post), pero creo que los grandes hechos, como esa famosa cena, y los pequeños detalles, como este suceso, reflejan bien a las claras como se entiende por el Gobierno la gestión socioeconómica y el papel de los medios. Y casa todo.

Vía | RTVE
En El Blog Salmón | Comienza de nuevo el diálogo social
En Pymes y autónomos | El paro de los autónomos y el diálogo social: ¿y si hacemos huelga de verdad?
Más información | E-pésimo

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