Tener el mejor currículum no es suficiente: las soft skills son las que determinan el éxito de la carrera laboral

Tener el mejor currículum no es suficiente: las soft skills son las que determinan el éxito de la carrera laboral
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Actualmente, se habla mucho de la importancia de las soft skills dentro del mundo empresarial y laboral. Y, aunque algunos lo consideren una moda o que se exagera su papel, lo cierto es que son las habilidades que más influirán en nuestra carrera profesional.

Hoy me gustaría mostrar por qué es así para cualquier tipo de trabajo, en cualquier sector e incluso si decides emprender por tu cuenta.

Pero, antes de nada, empecemos por el principio.

Qué son las soft skills

Se suele denominar así a una serie de habilidades interpersonales, que permiten interactuar y manejarse eficazmente con los demás. La comunicación, la capacidad de trabajar en equipo, conectar, liderar o resolver problemas son ejemplos de soft skills.

En contraposición tenemos las hard skills, o habilidades técnicas necesarias para desarrollar un trabajo.

Así, en una empresa tecnológica, por ejemplo, una hard skill sería la programación, mientras que soft skills serían la capacidad de comunicación en las reuniones o la gestión de equipos.

Las personas con soft skills son esas que tienen la labia, el don de gentes y el saber manejarse con los demás. Y, aunque no se enseñen en ninguna carrera, son las que delimitarán el alcance de nuestro éxito profesional.

Por qué las soft skills determinan lo lejos que llegarás en tu trabajo

Las soft skills son esenciales para ascender en el trabajo

Gran parte de mi actividad en los últimos años se ha desarrollado con tecnológicas. Allí he visto una y otra vez esta situación:

Programador estrella entra en la empresa y asciende meteóricamente: de junior a senior, luego jefe de equipo, jefe de proyecto con varios equipos... y, de pronto, el estancamiento.

La queja habitual del programador es que ya no escribe líneas de código, sino que se pasa la vida en un purgatorio interminable de reuniones, que nada tienen que ver con su actividad inicial.

Así que suele surgir el descontento, marcharse o que su ascenso quede detenido, porque él era muy bueno tecleando en una pantalla, no negociando tiempos, recursos y peticiones para proyectos.

De hecho, no es raro que la empresa empiece a pensar que, quizá, la superestrella no brillaba tanto después de todo.

¿Por qué ocurre esto?

Porque, al principio de su carrera, lo importante era la hard skill de programar, pero conforme avanzas, son las soft skills las que adquieren importancia. Eso ocurre en prácticamente todos los trabajos porque asciendes casi siempre hacia puestos de gestión, en los que te pasas el día negociando, hablando y «vendiendo» cada vez más.

No importa si empezaste programando o contabilizando, casi siempre es así.

Cuando empecé como consultor de negocio, hace demasiado ya, la queja era similar. Los consultores «hacíamos todo el trabajo», mientras que los gerentes y jefes de equipo se pasaban el día reventando de colesterol en comidas, hablando de acá para allá o poniendo otra reunión.

No parecía «trabajo de verdad», pero hacían el más importante: vender, mover negocio, gestionar egos y generar relaciones que permitieran que nosotros tuviéramos tareas de las que quejarnos.

Es decir, se pasaban el día aplicando sus soft skills y habiendo olvidado sus días de economistas o ingenieros.

En resumen: a niveles básicos, la carrera profesional va de la habilidad «dura» que corresponda, pero a niveles superiores va cada vez más de habilidades blandas.

La importancia de las soft skills si emprendes

Lo mismo ocurre si lo intentamos por nuestra cuenta. Da igual que seas fontanero o tengas un bar, la diferencia en el mundo real no la marcará lo bueno que seas haciendo algo, sino lo bueno que seas vendiendo ese algo. No importa que seas el mejor si nadie sabe que existes, y vender y promocionarse es una soft skill pura.

De hecho, voy a ir más allá.

Las hard skills son fundamentales al empezar un trabajo, pero las habilidades blandas son, de nuevo, lo importante para conseguirlo en primer lugar.

En un mar de candidatos idénticos y currículums calcados, la diferencia la marca la entrevista.

Y bordarlo en ella radica en las soft skills una vez más, en las habilidades sociales y personales. Además, las empresas buscan gente adaptable que sepa colaborar, es decir, otra vez las capacidades blandas.

Cuáles son las soft skills más importantes

Las soft skills más importantes

En mi experiencia, la persuasión es la soft skill fundamental, porque es la que abarca a casi todas las demás. Si tienes nociones sólidas de qué mueve a la gente y qué hace que diga que sí a lo que pidas, tienes el mayor de los superpoderes.

Siempre he dicho a mis clientes que el mejor libro de negocios no es de negocios, sino de psicología. Se trata de Influencia, de Robert Cialdini, donde se exponen los principios fundamentales de la persuasión. Un clásico imprescindible, que es posible que conozcan bastantes lectores.

Otras soft skills fundamentales son:

  • Comunicación. Verbal, no verbal y escrita. Nadie sabrá lo bueno que eres si no sabes transmitirlo.
  • Negociación. Una rama especializada de la persuasión.
  • Colaboración. Tanto en gestión de equipos humanos, como en establecer relaciones y redes de soporte y ayuda, que es la única manera de llegar verdaderamente lejos.
  • Liderazgo. Tarde o temprano, tendremos que tomar la iniciativa si queremos subir de nivel.

Sin embargo, en el mundo real, otra de las habilidades blandas imprescindibles es la política. Es decir, conocer cómo funcionan el poder y sus dinámicas. A determinado nivel profesional, todo se convierte en política, así que es fundamental saber nadar en esas aguas.

Esto es lo que permite que no caigamos como Ícaro cuando ascendamos, porque quisimos volar cerca del sol y pisamos el pie equivocado en el camino.

No me gusta y me parece injusto, pero, seamos realistas, la carrera profesional es un juego de personas y relaciones, por encima incluso de méritos y capacidades.

Al final, no vas a poder superar el poder del grupo, aunque seas un genio, ni evitar trabajar con otros en lo importante. Así es como hemos conseguido cosas desde que bajamos de los árboles, colaborando. Saber moverse en esos grupos, comunicar, persuadir y liderar es el filo que nos da la ventaja a nivel profesional, y eso implica dominar las soft skills.

Creer que un trabajo impecable y un esfuerzo importante bastan para que se nos acabe recompensando de manera justa, es creer en una utopía que poco tiene que ver con el verdadero funcionamiento de las empresas y sus estructuras de poder.

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