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España, entre los países con mayor crecimiento tecnológico pero baja producción

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Los datos de la contabilidad nacional han confirmado que durante el último trimestre del año pasado la productividad en España ha entrado en valores negativos. España tiene problemas que explican este tipo de comportamiento en la productividad.

Pero este comportamiento con los países en Europa es común: el denominado rompecabezas de la productividad. Este rompecabezas es la coexistencia en el tiempo de los fuertes ritmos de avances técnicos ligado a las nuevas tecnologías ( inteligencia artificial y big data ), y los lentos y negativos, crecimientos de la productividad.

Nos podemos preguntar: ¿En qué afecta a la productividad las causa que provocan el rompecabezas de la productividad?

España e Irlanda eran las excepciones del rompecabezas de la productividad

El rompecabezas de la productividad afecta a prácticamente a todas las economías que se consideran maduras como Estados Unidos, Japón y muchos países de la Unión Europea, pero no afecta a China o a la India.

Dentro de la Unión Europea, y hasta el 2017, las únicas excepciones a este efecto de rompecabezas de la productividad era Irlanda y España. Pero ya hemos visto que a finales del año pasado hemos pasado a este selecto club.

¿Por qué se refleja en el crecimiento de la productividad el efecto del rompecabezas?

Nos podemos plantear que si el crecimiento del progreso técnico es tan intenso porqué no se refleja en el crecimiento de la productividad de los países. Una posible respuesta la dio Solow en 1987 sobre el despliegue de las tecnologías: “Los ordenadores están por todas partes excepto en las estadísticas de productividad”.

Se ha detectado que tiene 3 causas el rompecabezas de la productividad:

  • Se centra en el lado de la oferta, ya que cada vez es más difícil encontrar buena ideas, y no sólo hace falta invertir en I+D+i, sino que hay que invertir en acelerar la implantación si se desea mantener la tasa de crecimiento de la productividad.
  • Se centra en los problemas de medida derivados de que los instrumentos de que dispone para medir el PIB, y por tanto también a la productividad, es seguro que no estén preparados para la revolución digital.
  • Rescata las experiencias de revoluciones tecnológicas anteriores, destacando los desfases temporales que se producen en la difusión del progreso técnico.

Lo que se ha planteado son causas factibles, pero se tienen que añadir puntualizaciones: - Respecto a la primera causa, las empresas más disruptivas no son, en muchas de las ocasiones, las que más invierte en investigación y desarrollo, sino las que la digitalización permite combinar de forma de diferentes las ideas que ya existen. Un ejemplo son las plataformas como Uber. - Respecto a la segunda causa, efectivamente existen problemas de medida ligados a la ausencia de precios explícitos, pero que estos problemas no solo no explican estos problemas si no que los agravan más. - Respecto a la tercera causa, surge de las revoluciones tecnológicas previas, en las que produjeron durante revoluciones anteriores, en las que tuvieron que pasar largos periodos para que los beneficios se extendieran a la economía. Por ejemplo, el impacto de las tecnologías TICs sobre la productividad desde que patento el primero ordenador Olivetti, es decir, 50 años.

Las nuevas tecnologías a nivel general necesitan cambios organizativos y trabajadores cualificados

El impacto inicial de las tecnologías a nivel general como las TICs, big data o la inteligencia artificial, es modesto ya que tras cualquier innovación hace falta que pase tiempo para mejorar la tecnología hasta que resulte rentable para ponerla en práctica, y mientras no pase a ser rentable no tendrá su efectos prácticos.

Aunque la inversión sea importante y crezca a niveles elevados, al principio tendrá poco peso en el capital, y por tanto también en la productividad del país, y lo más importante, las tecnologías a nivel general necesitan, para desarrollar su potencial, otras innovaciones, además de cambios organizativos, y la formación de los trabajadores.

La industria 4.0 (inteligencia, robótica..) ha transformado los procesos productivos de los sectores industriales, han dado origen a nuevos sectores y a nueva manera de hacer las cosas, y se encuentran en las cadenas globales de valor a causa de la globalización y la fragmentación de los procesos.

Si las empresas quieren exprimir todo el potenciar se tiene que invertir en software, inversión y desarrollo y, cada vez más, en inteligencia artificial. Esto implica introducir cambios en la organización de las empresas. Los nuevos modelos de negocio fuerzan aumentar la sofisticación, y eso implica invertir en diseño de nuevos productos.

Por tanto, todo esto obliga a formar trabajadores cualificados y formados en estos nuevos puestos de trabajo, es decir, se necesita invertir en activos intangibles.

España tiene problemas de productividad y se ha unido el rompecabezas de la producción

La inversión en activos intangibles es una de las principales causas del crecimiento de la productividad. Además, las TIC y los intangibles son complementarios y el crecimiento de la productividad aumenta cuando se utilizan de forma unidad.

Además, los activos intangibles generar efectos de desbordamiento, ya que no solo hay un aumento de la productividad en los sectores que realizan la inversión, sino también en otros sectores de la economía.

España tiene el mismo niveles de los países desarrollados en actives tangibles pero todavía no ha llegado al nivel de otros países europeos a nivel de activos intangibles. España tiene problemas serios de productividad, y ahora se ha unido los problemas del rompecabezas de la producción, además que todavía no ha comprendido que las revoluciones tecnológicas tienen que venir unidas a inversiones adicionales.

En El Blog Salmón | España pierde competitividad, todos los motivos

Imagen | Flickr

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