Treintañeros y pisos compartidos: un matrimonio de conveniencia para independizarse

Treintañeros y pisos compartidos: un matrimonio de conveniencia para independizarse
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El alquiler supone en España casi una cuarta parte del parque de viviendas actualmente, según datos de Eurostat, la oficina de estadística de la UE. Pero teniendo en cuenta cómo está el precio de todo, que la subida de los tipos de interés va a encarecer las hipotecas, que apenas hay stock de vivienda para comprar y que no todo el mundo puede dar la entrada para una casa (o no quiere), se espera que esa cuota suba en los próximos años.

Pero tampoco está fácil este mercado. Los precios están muy altos a pesar de las medidas de contención que puso este año el Gobierno y en las grandes ciudades es algo así como una quimera poder alquilar un piso en solitario. Por ello, Fotocasa, el portal inmobiliario, ha publicado un estudio sobre el perfil de las personas que en España comparten piso, el cual es muy interesante y nos da algunas claves sociológicas que conviene estudiar.

Según el informe, en el último año un 3% de mayores de 18 años en España intentó alquilar una habitación en un piso compartido, para los que hay una razón básica para ello: el dinero. Es decir, la mitad de ellos no tienen el suficiente dinero para alquilar un piso en solitario y no les queda más remedio que compartir.

¿Y cómo son los españoles que comparten piso? ¿Jovenzuelos en época universitaria? ¿Jóvenes que están empezando en su primer empleo? Pues la realidad nos dice lo contrario.

Los 30, los nuevos 20 en el alquiler

Según Fotocasa, la media de edad de las personas que comparten piso es de 31,8 años, así que nada de jóvenes estudiantes. Además, tristemente vemos como hay una brecha de género que afecta a las mujeres, porque casi el 60% de quienes comparten piso son ellas, lo que demuestra que la brecha salarial existe.

La mayoría de los que comparten son andaluces y madrileños (el 20%) y compartir piso ha sido su opción para abandonar el nido, pues el 35% de ellos vivía antes en casa de sus padres. El 28% ya compartía y sigue con esa opción mientras que un 16% opta por ello tras, suponemos, una ruptura sentimental, pues antes vivía en pareja.

Una cosa está clara: quien comparte habitación lo hace porque se muda de ciudad o quiere un cambio de vida. El 60% busca en un lugar diferente al de su procedencia y el 25% quiere irse a otro barrio. Además, en solo un año el tiempo de búsqueda ha caído notablemente de casi un 50% que decía tardar más de 2 semanas a un 34% que tarda ese tiempo.

Otro aspecto que muestra cómo de precario está el asunto es que si en 2021 era un 26% el que compartía con más de dos personas, ahora es el 37%. La economía manda y cuanto más se repartan los gastos mejor se asumen las subidas del precio de todo.

Así, vemos cómo la realidad económica empuja a los españoles a compartir piso si quieren salir del nido. Pocos se pueden permitir un piso para ellos solos y de hecho necesitan a más de un compañero para poder hacerlo. Las mujeres, además, son las más damnificadas, por lo que las desigualdades son cada vez mayores en el mercado de vivienda y la crisis actual no ayuda a corregirlas.

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