Como ya sabe hasta el gato de mi portera España tiene un problema de credibilidad. Así, por ejemplo, desde Europa han solicitado al Gobierno español que dos expertos independientes valoren el estado real de la Banca española. No les valen las auditorias, ni las inspecciones del Banco de España, ni los informes del Ministerio de Economía ni las valoraciones bursátiles. Y el Gobierno, obediente, les va a hacer caso. Yo también, y desde aquí les voy a hacer una propuesta de tres firmas para que lleven a cabo esa valoración.
Ahora bien, me llama poderosamente la atención eso de “independiente”. ¿Independiente de quien? De los bancos a estudiar y del Gobierno español dirán algunos. ¿Ya? lo digo porque tengo dudas de que, en ese mundillo haya alguien realmente independiente, y que de uno u otro modo no tenga intereses en el asunto. Pero vale, aceptamos pulpo como animal de compañía, y nos vamos a poner a buscar a esos hombres buenos en términos legales, que van a arrojarnos la luz sobre nuestras tinieblas financieras. Mis candidatos son los siguientes:





