¿Qué hacer?

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Lenin

¿Qué hacer? es el título de una pequeña obra de Lenin, donde marca diferencias con el marxismo clásico, con la corriente menchevique. Es fundamental en la lógica de Lenin el concepto de vanguardia del proletariado. Lenin defiende, frente a aquellos que apuestan por grandes partidos de masas, por el autoconvencimiento de la clase obrera para su liberación, por el uso de un pequeño núcleo dirigente, un pequeño grupo operativo que impongan dicha conciencia a la clase obrera. La vanguardia revolucionaria.

Me he acordado de Lenin, al confirmarse una vez más que los liberales somos una infíma minoría. Pero es que, en mi modesta opinión no debemos aspirar a ser otra cosa por el momento, pues en la medida que lo intentemos se diluirá nuestro mensaje. Es mejor ejercer de conciencia crítica, de Pepito Grillo de la Sociedad, de vanguardia social (eso si, a diferencia de Lenin, sin dictadura de por medio)

Digo esto a la luz del plan de rescate anunciado por las Autoridades británicas, que viene a suponer un cambio de hipotecas (supongo que subprime) por deuda pública. Medida que me parece ciertamente triste.

  • Me parece triste porque es una medida sumamente intervencionista. Los keynesianos se lo pasan pipa aplaudiendo dicha incoherencia del, para ellos, liberalismo. Habría que recordarles que quien toma esta medida es un Partido Laborista. Y alguno dirá que en EEUU pasa otro tanto. Cierto. Y es que la política económica norteamericana no puede calificarse de otro modo que conservadora, lo cual es perfectamente compatible con el intervencionismo.
  • La medida no es gratis. Hay un descuento de un 22% que se lo embolsa el Tesoro en el canje. Claro que esa ganancia depende de la viabilidad de esas operaciones y del valor alcanzado por sus garantías en caso de ejecución.
  • Dejemos claro de una vez que ser liberal en lo económico no consiste sólo en reducir impuestos. De nada vale bajar la presión fiscal si incurrimos en déficits. En el fondo trasladamos el problema a una generación posterior o vivimos de la herencia de la abuela. Eso es lo que ha ocurrido en el caso norteamericano (Reagan no fue una excepción).
  • Que decir del silencio de la Unión Europea, que permite un salvamento público de este calado, mirando para otro lado. Como miraba mientras estos mismos bancos que se hunden ponían en marcha el ventilador contra su competencia española.
  • Mucho más light, pero sin duda vergonzoso también, es el plan de avales publicos para la financiación de promociones de VPO. No deja de ser una ingeniería financiera similar a la británica, aunque menos descarada.

¿Qué hacer? Pues ésto no.

En El Blog Salmón | Los que tiran la primera piedra, Ranking de los bancos perdedores

Foto | The Jamoker

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