Las consecuencias de la 'guerra de precios' en el sector de la alimentación

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Hace unos meses se habló largo y tendido sobre las empresas del sector de la alimentación como Mercadona y Carrefour, que plantaron cara a los fabricantes de productos líderes en el mercado, potenciando sus respectivas marcas blancas. Esta estrategia implícitamente derivó en una ‘guerra de precios‘.

Las empresas que incurren en una guerra de precios asumen grandes riesgos, principalmente, la merma de rentabilidad, operando con unas tarifas que no cubren ni siquiera su estructura de costes. Dándose situaciones en las que tienden a las pérdidas a causa de estrategias obcecadas en generar un mayor volumen de ventas.

En la actual situación, en la que a consecuencia de una coyuntura difícil el consumo se resiente, las ventas se reducen y por tanto los beneficios. En el caso de la segunda compañía que he mencionado, sus ingresos en Europa han descendido un 5.4%, desde los 32.418 a los 30.675 millones de euros.

Está claro, que para mantener el nivel de ventas, o que por lo menos este no caiga demasiado en una época como la actual, estas empresas tienen que reducir en parte el margen comercial de los productos que comercializan. Pero una cuestión es esta y otra muy distinta es llevarlo al extremo como ha ocurrido.

Este comportamiento agresivo, llevado a cabo por las grandes compañías de la gran distribución, ha causado grandes daños sobre el sector, dinamitando el comercio minorista, provocando el cierre de comercios tradicionales, de toda la vida, que no han podido competir con el patrón de precios marcado en la batalla.

Más Información | El Mundo
En El Blog Salmón | Carrefour y sus etiquetas dobles
Imagen | ozoneferd

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