Este fin de semana en la celebración de la cumbre del grupo de los veinte (G-20), formado por los veinte países más industrializados del mundo, el presidente francés, Nicolas Sarkozy, aseguró que había consultado al flamante empresario y dueño de Microsoft, Bill Gates, sobre la materia de ayuda al desarrollo.
Gates cuenta con una fundación que lleva su nombre para ayudar a distintas organizaciones que operan en países en vías de desarrollo, y en especial en ayuda sanitaria y en lo que respecta a la incidencia del cambio climático en los países más afectados, gestionando un volumen de ayudas de unos 34.000 millones de dólares.







