La economía española parece ser que sigue sorprendiendo fuera de nuestras fronteras. Y es que, mientras algunas de las principales potencias europeas muestran ciertos síntomas de desaceleración, España mantiene su crecimiento.
El último “sorprendido” ha sido el gigante Goldman Sachs. El banco de inversión estadounidense destaca la fortaleza de la economía española y subraya que algunos indicadores clave, especialmente los relacionados con la productividad y el mercado laboral, están evolucionando mejor que en otras grandes economías de la Unión Europea.
España crecerá tres veces más que la eurozona
Las previsiones manejadas por Goldman Sachs apuntan a que el Producto Interior Bruto (PIB) español crecerá un 2,1% interanual durante este año.
La cifra contrasta con el avance estimado para el conjunto de la zona euro, situado en torno al 0,7%. En el último informe de Goldman Sachs Research se prevé que “la economía española supere significativamente al resto de la zona euro este año, gracias a una mayor productividad laboral y una sólida posición fiscal”.
España se ha consolidado como una de las locomotoras económicas del continente y ha logrado mantener tasas de crecimiento superiores a las de países como Alemania, Francia o Italia.
Desde 2021, la economía española ha encadenado varios ejercicios mostrando una evolución más dinámica que la de estos y otros socios europeos.
La productividad mejora más rápido que en Alemania o Francia
Uno de los aspectos que más llama la atención del banco estadounidense es la evolución de la productividad laboral.
Durante años, una parte de los economistas criticó que el crecimiento español descansaba principalmente sobre el aumento del empleo y no sobre mejoras de eficiencia. Sin embargo, los datos más recientes muestran una realidad más compleja.
Según dicho análisis, "la productividad crece más rápido que en las otras tres grandes economías de la Unión Europea: Alemania, Francia e Italia. Los bonos del Estado español, a diferencia de los de otros países europeos, se han mantenido relativamente estables en medio del alza de los precios de la energía”
Una evolución que se produce al mismo tiempo que el mercado laboral presenta indicadores históricamente positivos. La tasa de paro se encuentra en niveles no vistos desde 2008 y el número de personas ocupadas ha alcanzado máximos históricos.
Para Goldman Sachs, todo ello indica que el crecimiento no es únicamente por la incorporación de más trabajadores, sino también por una mejora gradual en la calidad de la actividad económica.
Empleos de mayor valor añadido
Otro de los factores que explican esta evolución tiene que ver con la transformación del empleo.
Los sectores relacionados con los servicios profesionales, las finanzas y las tecnologías de la información están ganando peso dentro de la economía española. Desde 2019, el empleo en estas actividades ha crecido más de un 20%, una cifra que prácticamente duplica la registrada en países como Francia o Italia.
Este desplazamiento hacia actividades de mayor valor añadido suele estar asociado, como es lógico, a mejores niveles salariales, una mayor cualificación profesional y aumentos de productividad más sostenidos en el tiempo.
La inmigración impulsa la actividad económica
Goldman Sachs también pone el foco en la gestión de los flujos migratorios como uno de los elementos que han contribuido al crecimiento reciente.
España ha logrado incorporar a decenas de miles de trabajadores procedentes del extranjero, especialmente de países latinoamericanos, facilitando su integración en sectores con escasez de mano de obra.
Este fenómeno ha permitido cubrir vacantes en actividades donde la demanda de trabajadores supera a la oferta disponible, algo especialmente relevante en un país que afronta un progresivo envejecimiento demográfico. Aunque esta situación genera, claro está, presión adicional sobre el mercado de la vivienda.
Los inversores mantienen la confianza en España
Más allá del crecimiento y del empleo, Goldman Sachs destaca el comportamiento de la deuda pública española, “el gasto adicional, que supera programas similares en Alemania, Francia e Italia, no ha perjudicado la situación fiscal general del gobierno”. Y todo ello, a pesar de la volatilidad que han experimentado los mercados energéticos y financieros durante los últimos meses.
Los diferenciales de deuda continúan relativamente contenidos y, además, España es actualmente la única de las cuatro grandes economías de la Unión Europea para la que se espera una reducción continuada de la ratio deuda sobre PIB durante los próximos años.
Pero claro, hay riesgos que siguen preocupando
Pese al optimismo general, dicho informe también identifica varios factores de riesgo. Uno de ellos es la elevada dependencia del turismo. Este sector representa aproximadamente el 12,6% del PIB español, por lo que “cada reducción del 10% en las llegadas de turistas por vía aérea podría disminuir el PIB en aproximadamente un 0,3%”.
También preocupa la situación política. España sigue sin aprobar unos Presupuestos Generales del Estado completos desde las elecciones anticipadas celebradas en 2023.
Imágenes | Europa Press, The New York Times
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