Los profetas del fin del capitalismo ante el desabastecimiento se equivocan: así se está solucionando

Los profetas del fin del capitalismo ante el desabastecimiento se equivocan: así se está solucionando
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El comercio a nivel global lleva meses en un atasco enorme en la cadena de suministro provocado por un aumento de la demanda, que ha provocado que la industria y el transporte, estén en proceso de adaptación.

Por otra parte, están apareciendo algunas señales de relajación de los costes en transporte marítimo, aunque todavía no se puede cantar victoria. Con la crisis del coronavirus, los precios del transporte marítimo se han disparado, con aumentos de hasta diez veces más caras algunas rutas.

El confinamiento provocado por el coronavirus y, por tanto, la paralización del comercio ha causado un gran desbarajuste de los contenedores que transportan los barcos, que acabaron no se sabe donde.

El miedo al desabastecimiento industrial ha ayudado al colapso del transporte marítimo

Las empresas se están encontrando con grandes problemas para encontrar barcos portacontenedores y los propios contenedores para enviar su mercaderías, por lo que se ha producido un aumento durante estos últimos meses de los fletes.

A esto se le debe añadir un escasez de las materias primas de la industria ( acero, aluminio, etc. ) porque ha habido un aumento bestial de la demanda que la industria no puede absorber.

El sector logístico naviero no cree que se vuelva a la situación de antes del coronavirus en muchos meses y se considera que esta situación de bloqueo no se resolverá hasta bien entrado 2022, debido a la campaña de Navidad.

Los índices de los precios de los fletes y contenedores empiezan a relajarse

Ha habido problemas para conseguir trabajadores para los barcos de transporte desde el inicio del coronavirus. Y las grandes navieras, un sector que se puede considerar un oligopolio, han aprovechado para imponer sus propias tarifas de transportes, ante el nuevo inicio de la demanda tras bastantes meses de bloqueo.

Se puede observar que en algunos índices de referencia que existe un descenso. El Baltic Dry Index, que muestra los fletes marítimos a granel, alcanzaron a inicios de octubre su valor más alto y desde entonces han comenzado a verse descensos y está a niveles de antes del coronavirus. Podemos en ver su evolución en la siguiente gráfica de Investing.com:

Baltic Dry Index

El Drewry muestra que los precios de los contenedores, siendo este índice representativo de los flujos comerciales marítimos, desde mediados de octubre ha empezado su descenso, aunque con menores caídas que las que se han producido en el índice Baltic Dry Index.

Tenemos que tener en cuenta que los pedidos que se han realizado durante este black friday y las compras que se realizan para el período navideño ya se han realizado y, por tanto, ha comenzado a relajarse el importe de los fletes.

El sector logístico naviero ha intentado comer más de lo que puede tragar

Los contenedores tienen un valor por encima de los 400 por ciento más de lo que costaban los contenedores durante hace dos años, y estas cifras hacen escépticos algunos que está situación vaya a cambiar durante este año e inicios del 2022.

El sector del transporte marítimo ha estirado demasiado de la cuerda logística marítima y en estos momentos no pueden absorber la gran cantidad de contenedores que están llegando a los puertos del todo el mundo.

Alrededor del 10 por ciento de la flota de naviera de contenedores están esperando fuera de los puertas para poder descargar su carga y están congestionando, a su, esto afecta a las tarifas.

Se tiene que tener en cuenta que los precios disminuyen porque las empresas tienen que esperar durante meses la entrega de sus mercaderías y, viendo la situación, dejan para más adelante sus pedidos hasta que no tengan rotura de stocks.

Ni empresas ni consumidores van a tener desabastecimiento de productos

No se espera desabastecimiento, ya que las empresas están replanificando sus cadenas de suministro, para que se pueda llegar a la demanda que existen durante estas fechas del año.

Esto es producido porque muchas empresas ha realizado excesivos aprovisionamientos de materias primas, por miedo de quedarse si ellas, lo que ha conseguido congestionar aún más la cadena de suministro. Algo parecido paso lo mismo en los supermercados con algunos alimentos y productos de higiene.

Un excesiva compra de materias primas y, por tanto, ahora en los almacenes de las empresas va hacer que se relaje la demanda, ayudando así que el cuello de botella existente en el transporte marítimo se vaya desatascando.

Por parte de los consumidores, ahora mismo tienen miedo no encontrar lo que quieren para las fechas navideñas, pero cuando llegue la cuesta de enero y, por tanto, las rebajas va a provocar que la situación se relaje.

Imagen | dendoktoor

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