Compartir
Publicidad

Robots contra el Brexit, el nuevo canto de sirenas que se oye más allá del Canal de la Mancha

Robots contra el Brexit, el nuevo canto de sirenas que se oye más allá del Canal de la Mancha
10 Comentarios
Publicidad
Publicidad

El Brexit es algo que lleva trayendo de cabeza a las autoridades británicas desde que se decidió por referéndum. Lo cierto es que ni la propia Theresa May, ni buena parte del tejido industrial y económico del país, saben muy bien cómo soslayar los enormes daños colaterales que está trayendo y va a traer la separación entre Londres y Bruselas.

Buena muestra de ello es la potencial escasez de mano de obra a la que se enfrenta el país en un futuro próximo, puesto que tras el Brexit hay numerosos trabajadores que abandonarán el país, bien por inseguridad jurídica de su situación laboral y personal, bien por un empeoramiento de las condiciones y el clima económico-empresarial.

La última solución al respecto, que se propone insistentemente desde determinadas instancias en Reino Unido, se basa en robotizar el país. Pero esta propuesta en los términos que se propone no se puede calificar más que de una huída hacia adelante, y demuestra que ya cualquier solución a la desesperada sirve a los dirigentes británicos para dar un halo de esperanza a un proceso potencial y socioeconómicamente muy destructivo.

Muchos encargados de ejecutar el Brexit no creían en él, y ahora no saben ni cómo evitar su alto impacto

Robots Contra El Brexit El Nuevo Canto De Sirenas Que Se Oye Mas Alla Del Canal De La Mancha 4

De hecho, la situación es de alta tensión, y además se da la paradoja de que la propia Theresa May hizo campaña a favor de quedarse dentro de la Unión Europea, pero sin embargo ahora tiene el encargo democrático de ejecutar el divorcio con el Viejo Continente. Tal y como les analizamos en este artículo, el resultado de las primeras negociaciones del Brexit ha sido el esperado por algunos analistas como nosotros, y en Londres lógicamente han perdido por goleada.

Esta derrota, así como el incipiente empeoramiento de ciertos indicadores económicos, en especial en lo ya latente de la inflación según nos informaba The Guardian, importada al calor de la devaluación de la libra y la dependencia de las importaciones en un contexto de globalización, han encendido todas las alarmas al otro lado del Canal de la Mancha. Tras ello en el país han redoblado sus esfuerzos para tratar de hacer el Brexit lo menos traumático dentro de lo posible, y tratan de tranquilizar a la población y a los mercados tratando de dar muestras de saber lo que están haciendo, y de que hay un camino posible. Otra cosa es que lo haya (o que lo conozcan)

Lo que ya no cuentan es que ese camino que han trazado en su mapa está lleno de socavones, y que además atraviesa un puerto de montaña largo y sinuoso, que hace que el viaje vaya a ser más largo del tiempo del que disponen para hacerlo. Realmente, parece ser que, o bien no hay muchas (o ninguna) soluciones buenas al rompecabezas del Brexit, o bien que al menos los dirigentes británicos no han dado con ellas: a juzgar por la calidad de las medidas que proponen de cara al sonado divorcio, el clima político y económico del país se antoja estar un poco en modo “a la desesperada”.

La última de estas medidas, que analizamos hoy, es sorprendentemente propuesta como medida estrella para ese mercado laboral que amenaza con tensionarse fuertemente. Como les adelantábamos antes, esta medida consiste ni más ni menos en robotizar el país y la economía. La idea no es mala, de hecho es una propuesta indudablemente de futuro en el contexto actual de robotización de nuestras socioeconomías, pero entonces: ¿Cuál es entonces el problema con esta medida?

Una medida correcta en forma, que no en tiempo

Robots Contra El Brexit El Nuevo Canto De Sirenas Que Se Oye Mas Alla Del Canal De La Mancha 6

Pues habida cuenta de que la robotización es sí o sí una estrategia de indudable y forzoso futuro, el problema parece ser que no es otro sino el plazo. El Brexit ya se anunció que va a entrar en vigor en a finales de marzo de 2019, fecha que les da a los británicos un escaso margen de actuación de poco más de un año. ¿De verdad creen ustedes que en este tiempo se puede abordar un proceso tan largo, complejo e inexplorado como la robotización masiva de muchos puestos de trabajo y de la economía británica en su conjunto? Sin duda, esta medida como medida para contrarrestar el Brexit no tiene el más mínimo sentido en términos temporales.

Hace unos días, la prestigiosa publicación MIT Technology Review publicó este artículo sobre el tema de hoy. En el mismo coincide a grandes rasgos con el parecer de estas líneas, pero además aporta algunos datos concretos que conviene reseñar para ponerles en contexto. Ya la entradilla del artículo afirma que gran parte de los trabajadores europeos actualmente trabajando en UK puede no adaptarse a las exigencias de Londres, y así no podrá permanecer en las Islas. Si a esto se añade el dato adicional de que actualmente la economía británica está mostrando la tasa de desempleo más baja en cuatro décadas, el cóctel laboral está servido (y parece tratarse de un sangriento Bloody Mary con mucha mucha pimienta).

La realidad actual del mercado laboral al otro lado del Canal

Robots Contra El Brexit El Nuevo Canto De Sirenas Que Se Oye Mas Alla Del Canal De La Mancha 7

Algunos de ustedes argumentarán que resulta muy aventurado pronosticar que en un futuro los europeos abandonarán las islas británicas, pero desde que el referéndum del Brexit tuviera lugar, ya hay reveladoras cifras tangibles al respecto, y lo que muestran no es precisamente un destino laboral boyante, sino más bien uno en claro declive. Como cita la publicación del MIT, la Oficina de Estadísticas Nacionales del Reino Unido publicó cifras que indican que la migración neta ha descendido sensiblemente desde los 336.000 inmigrantes entre junio de 2015 y junio de 2016. La cifra ha pasado a tan sólo 230.000 personas registradas entre junio de 2016 y junio de 2017. Y lo más relevante de cara al Brexit es que, de ese sensible decremento, un 75% se corresponde a ciudadanos de la UE.

Pero no se crean que el problema se limita únicamente a mano de obra cualificada, como suele ser más habitual en el caso de la inmigración europea a UK. Lo cierto es que las futuras tensiones del mercado laboral afectarán seriamente también a otros segmentos del mismo. Sin ir más lejos, por ejemplo, habrán leído cómo el Observatorio de Migración de la Universidad de Oxford analizó el asunto, y concluyó que muchos de los perfiles laborales con mayor número de trabajadores procedentes del exterior se corresponden a ocupaciones de baja cualificación laboral.

Entre estas ocupaciones están por ejemplo trabajos en el sector de la limpieza, el textil, la hostelería u otros. La mayoría de ellos tienen en común la enorme dificultad (o incluso imposibilidad) que presentan para ser robotizados con la tecnología disponible a día de hoy: ni los robots ni la Inteligencia Artificial están tan avanzados hoy en día como para poder pensar que en el plazo de unos meses Reino Unido va a poder ponerlos a realizar este tipo de tareas.

¿Es entonces esta estrategia ante el Brexit una propuesta de valor?

Robots Contra El Brexit El Nuevo Canto De Sirenas Que Se Oye Mas Alla Del Canal De La Mancha 2

Tras los puntos anteriores, queda meridianamente claro que, como también afirma el MIT Technology Review, no todos los trabajos que se quedarán vacantes podrán ser robotizados ni de lejos. Pero es que además, por si los datos aportados no fueran poco ya de por sí, tenemos adicionalmente que un servidor considera que esto es especialmente cierto (y grave) en un entorno de trabajadores inmigrantes europeos en puestos de alta cualificación, mucho más difícilmente robotizables hoy por hoy a escala masiva. Porque estarán de acuerdo en que no es lo mismo la complejidad de la inteligencia artificial necesaria para limpiar una habitación de hotel que la complejidad de la necesaria para diseñar la línea de montaje de una planta automovilística.

Eso por no hablar de que con esta desesperada (a estas alturas del análisis ya podemos calificarla así) estrategia ante el Brexit, UK está apostando por nutrirse de trabajadores bebiendo de un mercado en plena ebullición. Aun asumiendo (lo cual es mucho asumir) la viabilidad técnica, el país se va a enfrentar a la dificultad añadida de que en los mercados laborales como el de perfiles de Inteligencia Artificial es prácticamente imposible reclutar personal a día de hoy. Eso por no hablar de los niveles astronómicos al que han llegado los salarios que se ofrecen en el sector, y sobre los que ya les hablamos hace unos pocos meses en el análisis “La partida de la Inteligencia Artificial puede ser un 'Game Over' para muchas empresas: casi no hay especialistas”.

Y como colofón final a esta serie de grandes inconvenientes de la peregrina estrategia del gobierno británico, tenemos además el hecho de que Reino Unido pretende implementar una estrategia robótica que ya sería de por sí un reto prácticamente inabordable para los líderes robóticos mundiales como Japón o Alemania. Pero hay que tener también en cuenta un punto muy importante: Reino Unido a día de hoy no es un líder en robótica, y le falta mucho know-how para poder abordar con las mínimas garantías un reto que ya de por sí es prácticamente imposible.

De hecho, como pueden leer en este artículo de Business Insider, UK queda en robótica a nivel mundial relegado a una pobre posición, con 20 veces menos robots que Japón, y en torno a 10 veces menos que Alemania o USA. Esto se traduce inevitable y literalmente en gran dificultad, complejidad añadida, y sobre todo mayor coste de inversión respecto a otros competidores. Y el coste es un factor especialmente grave en un entorno de inversiones y capitales en proceso de salida del país ante la incertidumbre económica y jurídica que supone el Brexit que viene.

Realmente, esta medida de la robotización masiva como estrategia principal para afrontar la escasez de mano de obra que traerá el Brexit, sólo puede ser calificada como un canto de sirenas, que trata de seducir a los británicos de la misma manera que hicieron con Ulises. Y todo hay que decirlo, este canto de sirenas probablemente esconde además cierta intencionalidad de ganarse el favor y la tranquilidad de un pueblo británico que ya ve el Brexit con bastante desasosiego.

Robots Contra El Brexit El Nuevo Canto De Sirenas Que Se Oye Mas Alla Del Canal De La Mancha 8

Por ello, con las sirenas de fondo, mucho me temo que lo que además estamos viendo es un temerario y peligroso brindis al sol. Los dirigentes británicos deberían tener mucho cuidado porque, con este tipo de estrategias tan tremendamente cortoplacistas, pueden acabar quedándose sordos por la frecuencia de vibración vocal de las sirenas, y ciegos por brindar mirando al sol. De los cinco sentidos sensoriales, les quedarán hábiles nada más que tres para seguir pilotando la nave británica por los encrespados mares del Brexit, porque del sentido común mejor hablamos ya otro día.

Imágenes | Pixabay Candiix | Pixabay TheDigitalArtist | Pixabay Candiix | Pixabay geralt | Pixabay geralt | Pixabay TheDigitalArtist | Pixabay Holgi

Temas
Publicidad
Comentarios cerrados
Publicidad
Publicidad
Inicio