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Y ahora, ¿Cómo hacemos rebotar el empleo?

Y ahora, ¿Cómo hacemos rebotar el empleo?
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Está Claro que una economía está en problemas cuando celebra haber perdido “sólo” 539.000 puestos de trabajo en un mes. Esta cifra silenció las celebraciones del día anterior cuando sólo 10 de los 19 bancos sometidos a las pruebas de estrés requerirán capital adicional para mantenerse a flote. La prueba para medir el agujero negro de los balances bancarios terminó con un éxito relativo como señala Paul Krugman, casi nulo. Lo que verdaderamente importa es que hasta el momento no hay ninguna prueba de éxito para el nivel de empleo.

Los datos entregados por el Departamento del Trabajo de Estados Unidos muestran que si bien la cantidad de desempleados disminuyó levemente durante abril, la tasa de desempleo llegó al 8.9%, la más alta desde septiembre de 1983 cuando alcanzó el 9,2%. No obstante, dado el vertiginoso ritmo que ha tenido la destrucción de empleo en Estados Unidos, se estima que antes de fin de año llegará al 11% superando con creces todas las marcas desde la segunda guerra mundial. En los últimos 60 años el nivel más alto de desempleo se produjo en diciembre de 1982 cuando llegó al 10,8 por ciento.

La debilidad de Estados Unidos y el fuerte impacto que tiene la crisis a nivel mundial, ha perforado la solidez de las economías asiáticas, europeas y de los países emergentes al contraer fuertemente su demanda. Japón, Alemania, Corea, Taiwán, Singapur, han visto desplomar sus exportaciones entre el 50% y el 60%, lo que ha significado una brusca frenada de la actividad económica. Prueba de esto viene a ser la deflación que comienzan a vivir varios países y que según el último número de The Economist, ha pasado a ser ahora el verdadero mal de la economía.

¿Cómo se puede revertir la espiral nociva de desempleo-caída en la demanda-más desempleo? Una de las respuestas la entrega el mismo Departamento del Trabajo de EE.UU. al señalar el aumento de los puestos de trabajo en las áreas de Salud, Educación y oficinas públicas. Pero esto no puede ser lo único que se haga pues a la larga conduce a un callejón sin salida. Tal como expresa Yoghi Murazawa refiriéndose al caso japonés, éste es el momento en que hay que invertir con vigor en la sustentabilidad. De esta manera salvamos a la economía y al planeta.

La actual crisis mundial nos va a acompañar por un largo tiempo y esto debe permitirnos tomarnos en serio las ideas de un tránsito hacia lo sostenible. La escasez de materias primas, los daños al medio ambiente y los fuertes desequilibrios sociales son parte medular de los temas que han contribuido a desestabilizar la economía mundial y provocar la crisis actual.

Por eso que este es el momento en cual se debe invertir en todo lo que genere autosustentabilidad: desde las energías renovables y limpias hasta el tratamiento del agua potable, redes de riego, alcantarillado y desechos. Como expresa Jeffrey Sachs:

unas centrales solares instaladas en el desierto del Mohave estadounidense podrían cubrir más de la mitad de las necesidades eléctricas del país. Unas centrales solares instaladas en el norte de África podrían suministrar energía a Europa Occidental. Y unas centrales solares instaladas en el Sahel africano, justo al sur del inmenso Sáhara, podrían aportar energía para buena parte de África Occidental, Oriental y Central

¿Qué esperamos para eso?

Más información:
En El Blog Salmón | Para salvar a la economía y al planeta, El gran dilema del desempleo
Imagen | alex lichtenberger

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