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El escepticismo frente a la innovación disruptiva

El escepticismo frente a la innovación disruptiva
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Las normas sociales dentro del día a día de la empresa marcan mucho el escepticismo de éstas respecto a cualquier acción o innovación disruptiva que aparece y cambia las reglas del juego de la industria en la que se mueve la empresa. Normalmente las empresas se mueven a los designios que marcan los clientes respecto a lo que ofrecerles a estos, y cuando aparece algo que en principio el sentido común dice que nadie lo va a utilizar, no dejan lugar a dudas y el proyecto termina escondido en el bául de los recuerdos.

Sin embargo, existen personas que se niegan a aceptar el escepticismo y se arriesgan con productos que a primera vista el mercado o lo que quieren oir las empresas que les digan los estudios de mercado, no tienen en cuenta porque el cliente no lo valora. Aunque lo cierto es que ni tan siquiera sabe que existe. Ese escepticismo es algo en lo que no creen ni Steve Jobs, con el lanzamiento del iPod e iTunes, y ahora mismo Jeff Bezos con su libro electrónico, el Kindle. Y hay que rendirse a la evidencia de que la comodidad de la propuesta de Amazon es el futuro, por mucho que algunos entre los que me incluyo no renunciemos a las pastas de un libro (el miedo de no cargar la batería y quedarme a medias en la lectura), llevar los 10 libros que suelo meter en la maleta en vacaciones en vez de hacerlo en un aparato es propio del pasado, además del resto de ventajas que tiene Kindle.

Pues bien, leyendo a Seth Godin uno comprueba los diferentes pasos del escepticismo que el Kindle levantó desde su presentación hasta la venta de todas sus existencias. Desde el manido, nadie leerá un libro de esa manera, pasando por el poco conocimiento de Amazon en el lanzamiento de un producto, su pobre diseño, los peros al modelo de negocio y lo que dirán las editoriales, hasta la aceptación del público no tecnológico, que las existencias se agotasen, se superasen las previsiones de ventas, y elevase las previsiones de ingresos y resultados de la propia Amazon de cara al cierre anual. Pensándolo bien, en vez de escepticismo, lo deberíamos llamar miedo a lo desconocido.

Vía | Seth Godin Más información | Enrique Dans Más información | Error500

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