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El evangelio empresarial

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Ayer colgué un fragmento de Network, una gran película de S. Lumet. Lo que me ha resultado más difícil es no colgar el film entero. Por el momento, me voy a conformar con esta segunda secuencia, que tiene lugar entre el comunicador, Howard Bale, el que llamaba a la rebelíon ciudadana, y el Presidente de su empresa, el Sr. Jensen. Pero antes que nada debo poner en antecedentes a aquellos que no conocen la obra.

Bale, que iba ser despedido por baja audiencia de su programa de TV, anuncia su suicidio televisado. Cuando le dan la oportunidad de rectificar, explota y lanza el discurso que ya habéis visto, que enardece al pueblo norteamericano y dispara la Audiencia, llenando de un nuevo optimismo a la deprimida nación americana. La cadena le deja hacer. Pero, en un giro de los acontecimientos, esa misma cadena va a ser vendida a un conglomerado saudí, y Bale lanza una campaña en contra de esta operación, presionando a la Casa Blanca. En ese momento, su Presidente le llama a una reunión. Y justo, cuando su jefe cierra las cortinas, el profeta sera sermoneado:

Jensen: Se ha entrometido con las fuerzas primarias de la Naturaleza, Sr. Beale, y no se lo voy a permitir! Esta claro! Cree sencillamente que puede parar un acuerdo empresarial. No es el caso.Los árabes se han llevado miles de millones de este país, y ahora deben devolverlos!, ¡todo lo que sube baja, como las mareas y la gravedad! ¡Es el equilibrio ecológico! Vd. es un anciano que piensa en términos de pueblos y naciones. No hay naciones. No hay pueblos. No hay rusos. No hay árabes. No hay Tercer Mundo. No hay Occidente. Sólo existe un sistema de sistemas holístico,vasto e inmanente, entrelazado, interrelacionado, multivariable, una masa de multinacional de dolares: petrodólares, electrodólares, multidólares, marcos alemanes, rins, rublos, libras esterlinas, and shekels. Este este sistema financiero internacional el que determina la totalidad de la vida en este planeta. Es el Orden Natural de las cosas hoy. Es la estructura atómica y subatómica y galáctica de las cosas hoy. ¡Y Vd. se ha entrometido con estas fuerzas primarias de la Naturaleza, y Vd. deberá hacer penitencia! ¿Estoy siendo claro, Sr. Beale? Vd se levanta en su pequeña pantalla de 21 pulgadas y clama sobre América y la Democracia. América no existe. La Democracia no existe. Sólo existen IBM y ITT, y AT&T y Dupont, Dow, Union Carbide y Exxon. Esas son las naciones del mundo de hoy. ¿De qué cree que hablan los rusos en sus Consejos de Estado?, ¿de Karl Marx? Tratan de sus gráficos de programación lineal, de teoría estadísticas para la toma de decisiones, de soluciones minimax (sic), y valoran el precio, el coste y la probabilidades de sus inversiones y negocios, igual que nosotros. Ya no vivimos en un mundo de naciones e ideologías, Sr. Beale. El mundo es una collage de Corporaciones, inexorablemente determinado por las leyes de los negocios. El mundo es un negocio, Sr. Beale. Asi ha sido desde que el hombre fue sacado del lodo. Y nuestros niños vivirán, Sr. Beale, para ver ese mundo perfecto en el que no hay guerras ni hambre, opresión ni brutalidad. Sólo un vasto y ecuménico holding empresarial, para todos aquellos hombres que trabajan para servir al bien común,del cuál todos los hombres serán accionistas, que proveerá todas las necesidades, calmará todas ansiedades, y entretendrá a los aburridos. Y le he elegido a Vd, Sr. Beale, para predicar este evangelio. Beale: ¿Por qué a mi? Jensen: Por que sale en la TV, tonto. Sesenta millones de persanas le ven cada noche de la semana, de lunes a viernes. Beale: He visto la cara de Dios Jensen: Puede estar Vd. seguro, Sr. Beale.

Antes de dejaros a solas con vuestras ideas, comentaros tres impresiones personales de este descarnado discurso.

  • A pesar de la profecía del Sr. Jensen, las naciones, las ideologías se resisten a morir. A pesar de Fukuyama incluso. Parte del fracaso norteamericano de comienzos de este nuevo milenio surge de su incapacidad para entender estas realidades. Y parece mentira que yo lo diga, pero es imposible hacer negocios, buenos negocios de verdad, sin conocer la cultura de nuestro proveedor, de nuestro cliente, sin saber que con quien tratamos no tiene, necesariamente, que tener nuestra escala de valores. Conozcámosla previamente, y nos irá mejor. Incluso igual no haremos negocios, que puede ser una de las mejores opciones.
  • En contra de lo que muchos puedan creer ésto no es un canto al liberalismo, pues claramente el individuo esta sometido al imperio de una Iglesia empresarial, fuera de la cual no hay salvación. Me recuerda, en cierto modo, a determinados complejos industriales japoneses o coreanos, donde esta mezclado: poder público, empresa, vida de sus trabajadores, etc.
  • Por rescatar algo positivo del discurso de Jensen podemos centrarnos en la trascendencia de su visión empresarial. Es consciente de que las empresas deben ser portadoras de una carga ideológica, que al final, más allá de la materia, todo es un Universo de ideas. Y que quien impone su idea acaba triunfando. Otra cosa es que sea una idea que atente contra la dignidad humana.

En El Blog Salmón | Del Neandertal a los apóstoles de la marca, I y II

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