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Bruselas duda de la capacidad del Gobierno para reducir el déficit

Bruselas duda de la capacidad del Gobierno para reducir el déficit
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La Comisión Europea presentó ayer sus estimaciones de crecimiento para la economía española y, para sorpresa mayúscula, no difieren excesivamente de las de nuestro Gobierno. Sin embargo, sí que dejó en entredicho la capacidad de reducción de déficit del Ejecutivo español.

Pese a que el comisario europeo de Asuntos Económicos, el finlandés Olli Rehn, confirmó que Bruselas dará dos años más a España para conseguir el equilibrio presupuestario del 3 % del PIB, también advirtió de que en ausencia de una reforma general que aborde los profundos desequilibrios de la economía española, será imposible lograr el ansiado equilibrio de las cuentas públicas. Bruselas estima que el déficit público español para este año será del 6,5 % del PIB, apenas un par de décimas por encima del previsto por el Gobierno español. Hemos de recordar que nuestra economía cerró 2012 con un desequilibrio del 6,98 %, por lo que el recorte que se espera es mínimo. Como ya he señalado en otras ocasiones, mejor reducir el déficit sin prisas si no queremos hundir aún más a la población.

Sin embargo, las discrepancias aparecen en las previsiones del próximo año. Aunque el Gobierno español tiene previsto continuar con la senda de reducción del déficit y alcanzar un desequilibrio del 5,5 % en 2014, Bruselas considera que esta situación no será posible y cree que el déficit volverá a repuntar hasta el 7 % del PIB.

Esta previsión de Bruselas está muy en consonancia con la del Fondo Monetario Internacional (FMI), organismo que advirtió hace un par de semanas de que el déficit público de nuestro país se dispararía hasta el 6,9 % en 2014.

Es evidente que en ausencia de un nuevo paquete de medidas agresivas, España tendrá grandes dificultades para conseguir los objetivos de déficit previstos. Sin embargo, llegados a este punto hemos de preguntarnos si los nuevos ajustes son la solución a todos nuestros males presupuestarios o si por el contrario sólo contribuirán a que nuestra economía se estanque aún más.

De una forma o de otra, la pelota está ahora en el tejado del Gobierno de nuestro país, que tendrá que decidir entre tener contentos a los representantes de Bruselas aprobando nuevos ajustes o, por el contrario, poner su foco de atención en las próximas elecciones generales e intentar no perder demasiados votos.

En El Blog Salmón | El equilibrio de las cuentas públicas tendrá que esperar a 2016, Nuevo cuadro macroeconómico, el Gobierno cede (en parte) a la realidad Imagen | Christian Fleschhut

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