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Cuatro desafíos de China

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China tiene varios problemas a los que va tener que hacer frente en un futuro. Puede que al lector le puedan dar igual los problemas de China, pero lo cierto es que el tamaño que tiene China es tal que dependiendo de cómo los resuelva (o no los resuelva) va a tener influencia buena o mala sobre el resto del planeta.

En las últimas décadas China ha crecido muy rápido, siendo capaz de tener tasas anuales del 7/8% sin despeinarse. Pero no parece que estas tasas vayan a ser capaces de ser mantenidas sin que solucione, al menos parcialmente sus problemas.

La contaminación y el agua

La contaminación en China ha alcanzado niveles espectaculares este año, especialmente en la capital. Pekín es una megaciudad, pero otras megaciudades no tienen problemas medioambientales tan graves. Creo que es la primera vez que personas se empiezan a plantear abandonar una ciudad próspera por la contaminación.

Pero la contaminación no va sólo al aire, sino también al agua. En China se lleva empleando durante años como si no tuviera límite, pero también vertiendo y contaminando sus escasos recursos hídricos. Se calcula que varias provincias tendrán problemas de cortes de agua en los próximos años.

Los desequilibrios de la población

La política del hijo único ha provocado que mediante los abortos selectivos haya un desequilibrio brutal entre hombres y mujeres en China. Actualmente hay aproximadamente 30 millones más de hombres que de mujeres en China, creando un mercado matrimonial del que ya hemos hablado alguna vez. Aunque la política del hijo único ha sido echada hacia atrás (ahora se permiten dos hijos), muchas personas están acostumbradas a que lo normal sea un hijo. Poco a poco China se va a enfrentar al decrecimiento de su población (salvo que atraiga inmigrantes en grandes cantidades).

Pero aparte tenemos desequilibrios económicos en la propia economía china. Estos parece que se están incrementando en los últimos años. Aún así, si miramos el índice de Gini veremos que no es tan alto, no es muy distinto del de Estados Unidos. De hecho algunas fábricas empiezan a dejar China para encontrar otros lugares del mundo con mano de obra más barata.

Por último China se va a encontrar una población envejecida dentro de poco, esto es algo que va a suceder en casi todos los países desarrollados (y lo está sucediendo), pero la política del hijo único en china junto con los problemas de emparejamiento van a acelerar este proceso.

El fin del bajo coste

He mencionado anteriormente que las empresas empiezan a dejar de fabricar en china para buscar otros lugares con mano de obra más barata. De momento esta tendencia no consigue superar el movimiento de producción a China, pero claramente hay una inversión en la tendencia.

China va a tener que dejar de ser un fabricante de bajo coste, al menos exclusivamente. Hoy en día los precios más bajos no se encuentran en China (aunque sí un tejido industrial envidiable). Los ganadores de esta tendencia son países africanos (no todos) y también países de alrededor de China.

Por otro lado puede que China se esté adaptando bien a esto. Algunas marcas chinas como Lenovo empiezan a ser capaces de medirse con las occidentales. Está por ver si no son excepciones y si siiguen fabricando en China, esta vez con valor añadido.

La burbuja inmobiliaria

Tal vez en China se ha vivido durante muchos años del bajo coste, pero hay que reconocer que la vida en las grandes ciudades no era de bajo coste, o al menos sus precios no lo son. Shanghai ya ha sido considerada más cara que Nueva York por The Economist Intelligence Unit. Es cierto que sólo un 1% más, pero la tendencia lo muestra.

Dentro de la vida lo más caro es la vivienda, y China ha experimentado una burbuja inmobiliaria actualmente fuera de toda proporción. Las ciudades chinas son las más caras en relación a los sueldos, algunas de ellas como Shanghai duplicando la relación de Londres.

Esto complementa mucho lo comentado anteriormente del mercado matrimonial, ya que muchas chinas exigen a sus parejas un coche y un apartamento en propiedad en la ciudad para tenerlos en cuenta, algo que la mayor parte de los hombres no parece que se estén pudiendo permitir. Mientras los chinos hacen todo lo posible para acceder a vivienda más barata, como falsos matrimonios, falsos divorcios o incluso compra de oficinas.

Es tal la presión para la compra de una vivienda que se está empezando a ver familias que emplean en este objetivo el ahorro de varias generaciones, única y exclusivamente para que el descendiente pueda tener una vivienda en una de las grandes ciudades que crecen en China. Eso si no ha optado por una vivienda en una ciudad fantasma en medio de la nada.

Por otro lado, hay quién opina que la burbuja inmobiliaria china puede haber explotado y estar cayendo. Hay varias noticias de caídas en los precios que muestran que la tendencia podría ser la contraria. Si la burbuja inmobiliaria ha arrasado la economía española y en menos medida la de Estados Unidos al igual que lo hizo con la de Japón, queda por ver cómo puede acabar la economía china y mundial tras la explosión de una burbuja en el país que lleva décadas representando el crecimiento económico.

En El Blog Salmón | ¿Cómo es la economía rusa? y La sorpresa de China como número uno

Más información | The Diplomat, CNN

Imagen | Gab Bat

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