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Los países BRIC quieren reformar el FMI

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Hace poco, en la reciente cumbre en Londres, los gobiernos de la G20+ se comprometieron a incrementar los recursos del Fondo Monetario Internacional (FMI). Este compromiso prometió la inyección de un millón de millones de dólares que, incluso en estos días de ligereza billonaria, siguen siendo cantidades mayores.

Estos anuncios fueron muy bien recibidos, incluso en estas páginas, donde más de uno de mis compañeros de páginas piensa que este aumento de recursos es muy necesario.

Aunque parte del anuncio de nuevos recursos vino acompañado con bonitas palabras sobre la conveniencia de reformar el FMI, la realidad es que los que mandan actualmente en el FMI, los ricos europeos, no quieren que nada cambie, ya que siguen con el control de sus recursos y de su plataforma para pronunciar sobre los países pobres y sobre lo que estos deben hacer. Bonitas palabras pero en realidad más de lo mismo.

Parte de incrementar los recursos potenciales del FMI, los países BRIC, Brazil, Rusia, India y China, han propuesto la posibilidad de que el FMI emita bonos por primera vez en su historia.

Aunque suene radical, el hermano del FMI en Bretton Woods, el Banco Mundial, ha sido emisor de bonos durante décadas y esta práctica puede ser una forma muy interesante de diversificar las fuentes de los recursos que el FMI tiene para hacer sus funciones.

Parte de esta propuesta es que los países BRIC, que tienen excesos de liquidez, han propuesto ser los inversores principales y de primera instancia que garantizaría el éxito de cualquier emisión de deuda.

Para esto, los países BRIC piden cambios en los poderes del FMI, es decir, quieren más votos y más influencia. Extender el control del FMI más allá que los ricos europeos, que es donde están las riendas ahora, serían muy buenas noticias.

Por otra parte, que el FMI empiece a operar con deuda sería bueno para introducir un poco de discliplina financiera, ya que deuda requiere su repago, disciplina que ahora, en época de tanto despilfarro, le está faltando.

No obstante, si el FMI actúa como se espera con sus nuevos recursos, es decir, sin responsabilidad, sólo tendrán que organizar otra de esas cumbres donde, entre las fotos y las bonitas palabras, los gobiernos les firmarán más talones en blanco.

El FMI está en manos de un keynesiano socialista francés de la vieja escuela, es decir, que le gusta la intervención estatal y del libre mercado, sólo el controlado por un político. Y si el político con el control es francés, pues aún mejor.

Más control de los países BRIC le vendría bien al FMI, empezando por el cambio de cómo Europa controla la elección del secretario general, que lo están pidiendo y como ya he pedido en estas páginas, es decir, la ampliación de las posibles candidaturas para secretario general.

Ahora que el FMI está en manos de keynesianos intervencionistas franceses, tendiendo a soviéticos, mejor que su poder se disemine a otras manos y los países BRIC, especialmente algunos, están demostrándose mucho más responsables con el dinero, ya que gran parte de ello es suyo.

Vía | Wall Street Journal (en inglés)

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